"El último dictador de Europa" encabeza la tensa elección presidencial en Belarús

El presidente de Bielorrusia Alexandre Lukachenko
El presidente de Bielorrusia Alexandre Lukachenko Fuente: AFP
Luisa Corradini
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9 de agosto de 2020  • 17:45

PARÍS.- Oficialmente, Belarús organizó hoy una elección presidencial calificada de "libre" por primera vez desde 1995. Sin embargo, frente a Alexandre Lukashenko, presidente desde hace 26 años y apodado "el último dictador de Europa", la opositora Svetlana Tikhanovskaïa -que denuncia desde hace semanas un fraude "casi seguro"- nunca pareció tener muchas posibilidades a pesar de su popularidad. Así parecieron confirmarlo los sondeos de boca de urna: el mandatario saliente obtendría 80% de los votos, contra apenas 6,8% para su rival.

Los bielorrusos votaron este domingo en una elección presidencial que opuso el autócrata Lukashenko a una joven candidata inesperada, que movilizó muchedumbres a pesar de la represión, mientras el mandatario prometía "no perder el control" de la situación. Los comicios de ayer estuvieron precedidos por una votación anticipada, denunciada por la oposición como una forma de favorecer el fraude.

"Nadie autorizará una pérdida de control", prometió el mandatario saliente, después de poner su boleta en la urna. Para Lukashenko "no hay ninguna razón para que el país sea sumergido en el caos". Para obtener ese objetivo, el régimen redobló sus esfuerzos para neutralizar la popularidad de Tikhanovskaïa, deteniendo ayer a centenares de manifestantes y a la jefa de su campaña. La policía también detuvo brevemente a una aliada de la joven adversaria y denunció "un complot fomentado por la oposición y mercenarios rusos".

Tikhanovskaïa, profesora de inglés de 37 años, no se dejó amedrentar a pesar del "miedo" cotidiano, confió el viernes. Según los medios rusos y locales, la candidata dejó su departamento ayer por razones de seguridad.

La candidata opositora Svetlana Tikhanovskaïa
La candidata opositora Svetlana Tikhanovskaïa Fuente: AFP

Sus partidarios votaron con brazaletes blancos como reconocimiento a Tikhanovskaïa, que los invitó a enviar fotos de sus boletines a fin de organizar un recuento independiente. En Minsk, la capital bielorrusa, las medidas de seguridad fueron reforzadas, la circulación limitada y se desplegaron blindados y vehículos militares.

El régimen también limitó considerablemente el acceso a internet, haciendo casi imposible la utilización de algunas redes sociales, mensajerías, sitios allegados a la oposición e incluso al sitio de la comisión electoral.

"En mi oficina de voto hay una participación de casi 100%. No entiendo como puede ser posible", declaró a la prensa Artiom, un programador de 33 años. "Creo que la gente está cansada de este marasmo y de la propaganda. Es necesario terminar con esto, comenzando por el fraude", agregó.

Otros tres candidatos participan en esta elección, aunque ninguno supo movilizarse. Svetlana Tikhanovskaïa remplazó de la noche a la mañana a su marido, Serguei Tikhanovski, un blogger arrestado cuando estaba en plena campaña. Calificada de "pobre mina" por Lukashenko, Svetlana consiguió convencer a muchos ciudadanos, en un país que nunca vio emerger una oposición unida y estructurada. Para ello se alió a Veronika Tsepkalo, compañera de un opositor exiliado, y a Maria Kolesnikova, directora de campaña de Viktor Babaryko, exbanquero detenido cuando se conocieron sus intenciones de presentarse.

En caso de victoria, Svetlana Tikhanovskaïa prometió permanecer en el poder el tiempo necesario para liberar a "los prisioneros políticos", organizar una reforma constitucional y llamar a nuevas elecciones. Su popularidad se produce en momentos en que esa ex república soviética atraviesa serias dificultades económicas, agravadas por la tensión creciente con Rusia, acusada por Lukashenko de querer "avasallar a Belarús", y ante una controvertida respuesta del actual presidente a la epidemia de coronavirus, a la que califica de "psicosis".

Las personas sostienen pasaportes bielorrusos mientras protestan frente a la embajada bielorrusa después del cierre de las urnas en las elecciones presidenciales de Bielorrusia, en Moscú el 9 de agosto de 2020
Las personas sostienen pasaportes bielorrusos mientras protestan frente a la embajada bielorrusa después del cierre de las urnas en las elecciones presidenciales de Bielorrusia, en Moscú el 9 de agosto de 2020 Fuente: AFP

Belarús no organizó elecciones consideradas libres desde 1995. Con mano de hierro, Lukashenko impidió desde entonces por la fuerza toda manifestación, condenando a largas penas de prisión a sus adversarios. Por primera vez desde 2001, Minsk no invitó este año a los observadores de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). Declarándose "inquietos", varios países europeos lanzaron un llamado a una elección "libre y equitativa". Los resultados oficiales deberían ser conocidos este lunes.

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