F. Lucero Schmidt: "La perseverancia en la fe de Cuba apasionó al Papa "
El catedrático revela detalles de un ensayo premonitorio de Francisco
1 minuto de lectura'


LA HABANA.- Hay una clave para entender el trasfondo de este primer viaje a Cuba de Francisco: un ensayo bastante poco conocido, escrito en 1998 por el entonces recién designado arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. Titulado "Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro" y reeditado recientemente en la Argentina por las editoriales Ciudad Argentina-Hispania Libros y la Universidad del Salvador (USAL), el ensayo es revelador.
Deja en claro que hace 17 años el entonces arzobispo había quedado impactado por el histórico primer viaje del papa polaco a uno de los últimos bastiones comunistas del planeta. De ahí, había decidido hacer y dejar escritas reflexiones premonitorias sobre el futuro de ese diálogo inédito entre Karol Wojtyla y Fidel Castro, y de la activa participación y compromiso de la Iglesia Católica en el destino de la isla.
Así lo destacan, en el prólogo del ensayo reeditado, Roberto Dromi, director del Centro de Investigación de la USAL, y Fernando Lucero Schmidt, vicerrector de la misma universidad, que tuvieron el privilegio de participar en la preparación de ese librito visionario.
Allí Bergoglio, entonces de 62 años, resaltaba el valor del diálogo, el pedido de Juan Pablo II de libertad, dignidad y democracia para el pueblo cubano, y el llamado a ponerle fin al embargo norteamericano; además, destacaba las críticas del papa polaco tanto "al modelo de Estado moderno que pretende ampararse en el ateísmo o en motivaciones pseudoreligiosas para enunciar sus ordenamientos políticos, como hacia aquellos otros que adoptan una forma de neoliberalismo, modelo en el que se subordina al ser humano, condicionando el desarrollo de los pueblos a la fuerza pura del mercado".
En un contacto por e-mail con LA NACION, Lucero Schmidt explicó que "el interés que Bergoglio tenía en Cuba estaba vinculado con la situación de aislamiento del pueblo cubano, que era una preocupación relacionada con la fe con que los cubanos permanecían firmes a pesar de las dificultades que les imponía el régimen de Fidel Castro".
"En el propio ensayo explica la importancia del peregrinar evangélico y el misionar de Su Santidad para erigirse en interlocutor válido entre la Iglesia y los Estados."

-¿Qué recuerda en especial de esos días de reflexión?
-Fueron jornadas aisladas donde él se encontraba con sus sacerdotes y, en mi caso, recuerdo la reunión en la que explicó su idea y nos encomendó a Dromi y a mí la búsqueda de los 13 discursos pronunciados entonces por Juan Pablo II y de los dos discursos de Fidel Castro para que luego armáramos una publicación.
-¿Qué aspecto era el que más le interesaba o apasionaba a Bergoglio de Cuba?
-Lo apasionante de Cuba para él era la perseverancia en la fe de los cubanos a pesar de la actitud ideológica del régimen, sosteniéndose en la familia a pesar de la disgregación por emigración o por persecución política, por una parte. Y por la otra, la tarea misional de la iglesia cubana que no solamente se encontró con la resistencia del régimen, sino con el "sector de la sociedad cubana que encontró su desahogo religioso en la práctica consentida de cultos sincretistas o afroamericanos", como destacó Bergoglio en el ensayo.
-Visto ese interés de hace tantos años, ¿qué significa para usted esta visita a Cuba del papa argentino?
-Esta visita significa a mi criterio la concreción práctica del pensamiento de Francisco respecto de la importancia del diálogo para obtener, desde el pluralismo y la participación, la consolidación de su pensamiento, no solamente de la Iglesia como interlocutora válida entre los pueblos y los gobiernos, sino de la búsqueda del universalismo respetando las diferencias de tal manera que se respete al hombre en su dignidad plena.
-¿Qué puede esperarse de la misma?
-Además del fortalecimiento de la fe de los cubanos, también significará una salida digna y aceptable para el gobierno cubano como pretendía Fidel Castro con la visita de Juan Pablo II.
-Cuando Bergoglio fue electo papa, ¿se imaginó que podría llegar a cambiar el curso de la historia en Cuba, teniendo un rol clave en el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos?
-Personalmente estaba seguro, ya que la situación del pueblo cubano con la pérdida de la subvención rusa y posteriormente la venezolana se convertía en una insostenible pobreza y miseria, al encontrarse aislado del mundo por los embargos vigentes impuestos por Estados Unidos. En el pensamiento del papa Francisco estoy seguro de que primó, sobre todo, la función pastoral de Su Santidad de hacer los esfuerzos necesarios para sacar de la pobreza a un pueblo en situación desesperante, convirtiéndose en el interlocutor privilegiado entre un pueblo y un gobierno, en este caso Estados Unidos. La búsqueda de la paz es una constante de Su Santidad y esta acción es parte efectiva de la misma.
F. Lucero Schmidt
Vicerrector de la USAL
Profesión: abogado
Edad: 67 años
Es profesor titular de las cátedras de Derecho Procesal Civil y Comercial de la Universidad del Salvador. En marzo de 2011 fue designado vicerrector Económico de la USAL, de la que el Papa siempre fue un hombre de consulta
1Esquivar drones y misiles: el arduo trabajo de los pilotos de aerolíneas durante la guerra en Medio Oriente
2Estados Unidos e Israel bombardearon un importante depósito de petróleo en Teherán: las impactantes imágenes
- 3
Trump dijo que el próximo líder de Irán “no durará mucho” sin su aprobación
- 4
Qué se sabe de Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo de Irán


