Lollapalooza Argentina: Kendrick Lamar, el rapero más importante de la década

Kendrick Lamar llega en la cumbre de su carrera, con DAMN, una gran obra que le valió el premio Pulitzer
Kendrick Lamar llega en la cumbre de su carrera, con DAMN, una gran obra que le valió el premio Pulitzer
Sebastián Chaves
(0)
21 de noviembre de 2018  • 14:49

El artista de la década, en el pico de su carrera. Esa es la relevancia que tiene la llegada de Kendrick Lamar como uno de los números principales de la edición 2019 de Lollapalooza Argentina . Con 31 años de edad, el rapero nacido en Compton, California, se ha establecido como la voz de su generación a fuerza de rimas a la velocidad de la luz y, sobre todo, de discos que se erigen como retratos de época.

Sus últimos dos discos de estudio (tiene cuatro en total) sirven como punto de partida para entender cómo es que Kendrick Lamar ha captado el pulso del mundo que lo rodea para transformarlo en canciones que son, al mismo tiempo, populares y disruptivas. Primero fue con To Pimp A Butterfly (2015). Sobre el final de la era Obama, el rapero que se hizo conocido con su alias K-Dot se ganó el reconocimiento de todos con un disco expansivo, una celebración de negritud que contenía buenas dosis de funk, jazz, soul, r&b y, por supuesto, hip hop de aliteraciones lacerantes. Una suerte de neoclasicismo rapero que lo tenía reactualizando las mejores conquistas de la Costa Oeste: bases bailables para letras directas.

Dos años después, el mapa había cambiado. Con Donald Trump en la Casa Blanca, Kendrick Lamar (y toda la comunidad afroamericana) vivió su propio The Dream Is Over. Y ese sentir es el que domina DAMN. su más reciente trabajo discográfico. Aquel festejo colectivo se volvía ahora un grito en solitario. En plena época de Black Lives Matter, la música de Lamar se hacía más opresiva y el carácter de su flow recrudecía al ritmo de la violencia policial. Pero lo que para otros podría haber sido un giro en falso, para él fue la constatación de su estatura artística: sin miramientos ni otorgar concesiones de estilo, las 14 canciones que conforman el disco lograban hacerse un lugar en el ranking de Billboard, todas en la misma semana.

Kendrick Lamar - Humble

03:03
Video

En tiempos de escuchas fragmentadas, artistas que deciden lanzar temas por separado y renunciar al álbum como unidad de sentido, Kendrick Lamar hacía todo lo contrario y lograba algo inédito para cualquier músico que no venga de la academia o del jazz: ganar un Pulitzer. " DAMN es una colección virtuosa de canciones unificadas por su autenticidad vernácula y dinamismo rítmico que ofrece viñetas que tratan la complejidad de la vida afroamericana moderna", explicaba el comunicado de la Universidad de Columbia, encargada de otorgar el premio. Ese nivel de prestigio, sin embargo, también lo tiene entre sus pares y los conocedores del género. A la altura de Eminem, Rakim y 2Pac, hoy es considerado una de las mejores plumas que ha dado el hip hop en toda su historia.

Hijo de un pandillero de Chicago y de una madre ejemplar, que obligó a su marido a sentar cabeza para formar una familia, Kendrick Lamar nació y creció en Compton, uno de los grandes semilleros del hip hop. A los 8 años, vio como 2Pac y Dr. Dre filmaban el videoclip de "California Love", uno de los mayores éxitos del hip hop de todos los tiempos. Cuando tenía el doble de edad y ya era un alumno ejemplar en la secundaria, editó Youngest Head Nigga in Charge (Hub City Threat: Minor of the Year), su primer mixtape. A partir de ahí fue cimentando su carrera de a pequeños pasos hasta hacer su entrada triunfal a las grandes ligas. Hoy cuenta con doce premios Grammy y muchos se refieren a él como "el nuevo rey del hip hop".

Lamar obtuvo un nuevo Grammy gracias a DAMN

01:49
Video

Pero Kendrick Lamar, como cualquier artista que haya marcado una época, trasciende cualquier género. Su sensibilidad para contar historias y los constantes desafíos musicales que se autoimpone cada vez que entra a un estudio o sube a un escenario, lo ubican por encima de cualquier categoría. "En realidad, no podés ponerle etiquetas a mi música, es música humana", dijo Kendrick Lamar en 2012. El tiempo y el público vienen dándole la razón desde entonces.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.