La transformación del rostro de Michael Jackson a través de los años

La transformación del rostro y de la piel del artista, década a década

01:51
Video
Silvina Marino
(0)
25 de junio de 2019  • 00:01

Hay artistas archi-famosos que cambiaron su look de manera drástica según la época y la propia etapa musical, como David Bowie, pero que, sin embargo, lo hicieron de manera casi superficial, lo que permitió conservar los rasgos esenciales de su rostro hasta el final. Hay otros que modificaron su piel o su pelo en función de disimular el paso de los años, como la cara estirada pero siempre reconocible de Madonna. O el pelo "de señora" que adoptó y abandonó Paul McCartney en los últimos años. Sin embargo, esto es otra cosa: Michael Jackson se operó infinidad de veces, se blanqueó, se limó y pulió con un objetivo del que todos fueron suspicaces: dejar de ser negro.

Los momentos más dramáticos en la estética de Jacko se agudizaron con los años, en pos de una piel, una boca, una nariz y un cabello que, de tan tratados, lo fueron convirtiendo en un monigote, en una caricatura de sí mismo. Tan distinta de su aspecto que, si uno no vivió o repasó la evolución (¿involución?) fotográficamente, diría que el primer Jackson y el último son dos personas distintas.

En la etapa inicial en que Michael tenía 11 años, integraba Jackson 5 y se dedicaba a ganar terreno con una propuesta funk, souly& pop, sus rasgos de chico afroamericano eran los habituales: piel morena, nariz ancha, labios gruesos, cabello afro para una imagen del futuro rey del pop en la década del sesenta.

La transformación de su rostro fue una constante a partir de los años 80
La transformación de su rostro fue una constante a partir de los años 80 Fuente: Archivo

Para la época de Thriller (1982), uno de los discos más exitosos y vendidos de la historia, Michael tenía modificada la nariz. Si bien en un principio se adjudicó esta cirugía a un accidente sufrido en años previos, la cantidad y calidad de los cambios en su cara volvieron indiscutible la intención de modificar sus rasgos, con pómulos más angulosos y pelo menos rizado.

Luego de un incidente famoso en el que Jackson se quemó el pelo en una publicidad de Pepsi (1984), comenzaron los rumores sobre los injertos y pelucas. Lo cierto es que, para el lanzamiento de Bad (1987), el cabello ya no era rizado sino levemente enrulado. En paralelo, progresivamente, la nariz se siguió afinando, los ojos se veían cada vez más fuertemente delineados y el mentón súbitamente estaba hendido.

Otra modificación evidente era la tonalidad de la piel. Se hablaba de blanqueamiento pero luego se supo que el cantante padecía una enfermedad llamada vitiligo, que se caracteriza por la pérdida de células responsables de la pigmentación. Por entonces, la discusión se centró en el tratamiento que el músico pudo haber hecho para mitigar o aprovechar los efectos de esta enfermedad, que suele manifestarse de a manchones y no de una manera tan homogénea como él la presentaba. Por supuesto, Michael aparecía cada vez más pálido. Justamente, en el año 1991 editó el álbum Dangerous, cuyo primer simple fue ni más ni menos que "Black or White". ¿Apología anti-racista o auto-referencia estética? Posiblemente ambas.

Para mediados de la década del noventa, cuando Jackson estaba en sus 36 años, sus ojos se podían observar más estirados y forzosamente abiertos, la mandíbula se había vuelto cuadrada y los labios se afinaban y permanecían en un rojo intenso. Su aspecto estaba ya estaba mucho más cerca de los rasgos caucásicos que de su grupo étnico original. Sin embargo, los labios volviero a engrosarse con el correr del tiempo. La constante, sí, fue la obsesión con la nariz afinada. El cantante admitía únicamente esta cirugía y por razones respiratorias.

Para el nuevo milenio, Michael se dejaba crecer el pelo, se remarcaba las cejas y se veía con los ojos fijos y aterradoramente abiertos. En los años anteriores a su muerte (2009), solía aparecer con barbijo en las fotos. Lo inobjetable es que su aspecto se volvió tristemente oscuro, casi paródico y siempre polémico. Como su vida personal. En alto contraste con el derroche de brillo de su talento.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.