
Abuso
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No están siendo días fáciles para Melissa Gilbert. Luego de las acusaciones contra su esposo, Timothy Busfield, por abuso sexual infantil, la actriz rompió el silencio y habló del difícil momento personal y familiar que está atravesando. Mientras tanto, el actor y director espera el juicio en libertad.
La actriz, que saltó a la fama por interpretar a Laura Ingalls, ha mostrado su apoyo a Busfield desde que salieron a la luz estas graves acusaciones. Sin embargo, no estaba dispuesta hablar. El pasado 13 de enero (día en que su esposo se entregó a la justicia), su representante, Ame Van Iden, emitió un comunicado en su nombre en el que dejó claro que Gilbert “no hablará públicamente mientras se desarrolla el proceso legal“. De hecho, desde que explotó el escándalo ha decidido cerrar sus redes sociales.

Sin embargo, Melissa cambió de parecer y este lunes rompió el silencio en un comunicado difundido por su empresa de moda Modern Prairie. Tras enviarle todo su amor y gratitud a sus seguidores y clientes, Gilbert hizo referencia al momento “extraordinariamente difícil” que les toca vivir. “No sólo para Tim, para mí y para nuestra familia sino también por la carga colectiva que muchos de nosotros parecemos estar soportando”, expresó en un extenso posteo de Instagram. “Añadir una tormenta inesperada a la situación puede parecer demasiado”, agregó sobre su silencio.
Indirectamente, la estrella de La familia Ingalls reveló cómo está pasando estos días: “Esta temporada me ha recordado, muy claramente, lo importante que es bajar el ritmo, priorizar lo que realmente importa y permitirnos momentos de descanso. Alejarnos del ruido, las noticias e incluso de nuestras responsabilidades diarias de vez en cuando nos da espacio para recargar energías, reflexionar y encontrar nuestro centro de nuevo”, advirtió mientras se la ve pensativa en un sillón con una taza de café en la mano.
Unas líneas después, Gilbert aseguró sentirse muy contenida por su fandom al que le agradeció el apoyo. “Gracias, de verdad, por el amor, la paciencia y el apoyo que siguen demostrándonos a Tim y a mí. Gracias por ayudarme a sentirme más segura, más arraigada y profundamente integrada en esta extraordinaria comunidad de mujeres aquí en Modern Prairie”, escribió. “Volveré a afrontar las cosas con calma y cuidado, avanzando paso a paso. Habrá más, y siempre estaré muy agradecida”, concluyó dando cuenta que no se dará por vencida.
Días atrás, la marca de ropa había expresado públicamente su apoyo a la actriz. “Queremos agradecer a todos los que nos han enviado mensajes de cariño, amabilidad y apoyo. Los hemos sentido, y Melissa también”, escribió la directora ejecutiva de la empresa, Nicole Haase.
“Muchos de ustedes están acostumbrados a ver a Melissa con frecuencia en nuestras publicaciones, y entendemos por qué su ausencia ha generado preocupación. En este momento, optamos por respetar la necesidad de privacidad de Melissa. Apoyar a alguien no siempre significa hacerse notar; a menudo significa brindarle espacio con respeto y compasión”, continuó el posteo de Instagram.
“Lo que podemos compartir, y queremos dejar muy claro, es esto: Melissa es, y seguirá siendo, una parte esencial de Modern Prairie como nuestra Directora Creativa. Su voz y su corazón creativos están profundamente arraigados en quienes somos y en lo que creamos, y eso no cambia”, concluyó.

Su marido, Timothy Busfield está siendo acusado de dos cargos de contacto sexual delictivo y un cargo de abuso infantil que involucra a dos gemelos de 11 años que fueron parte del elenco de la serie La chica que limpia. Uno de los menores alegó que los incidentes comenzaron cuando tenía 7 años. “Timothy abusó sexualmente de ellos desde aproximadamente noviembre de 2022 hasta la primavera de 2024″, denunció la mamá de los menores ante los Servicios de Protección Infantil (CPS) en 2025. “El niño comenzó a tener pesadillas sobre el director tocándolo y despertándose asustado (…) Afirmó que Busfield había tocado y frotado su pene 3 o 4 veces y parecía estar avergonzado", reveló la terapeuta de uno de ellos según consta en el informe judicial.
“Después de que terminaron los sets, la víctima dijo que tenía miedo y caminó rápidamente hacia su padre y se escondió detrás de él. Dijo que tenía miedo de contárselo a alguien porque Tim era el director y temía que Tim se enojara con él”, relata el escrito sobre este niño de 11 años que fue diagnosticado con un trastorno de estrés postraumático moderado, ansiedad y otros problemas de conducta.
Ante semejante acusación, Busfield negó los hechos y se defendió argumentando que los padres estaban molestos con él porque sus hijos habían sido reemplazados por actores más jóvenes en la serie. “Quería venganza”, dijo respecto a la madre de los gemelos. Cuando los investigadores le preguntaron si alguna vez levantó o les hizo cosquillas a los niños, el director dijo que “era muy probable que lo hubiera hecho” para fomentar “un entorno lúdico” de trabajo. “No hay ningún protocolo. O sea, siempre estoy rodeado de gente, ¿no? Sería, ya sabés, delante de los padres. Nunca hubo un momento extraño al respecto. La verdad es que no recuerdo haber levantado a esos chicos. Recuerdo haber levantado al chico que los seguía. Lo levantaba y se reía, y eso, en cierto modo, lo preparaba para actuar”, expresó el cineasta.

El 9 de enero, el Departamento de Policía de Albuquerque emitió una orden de arresto. El acusado se entregó cinco días después y volvió a ratificar su inocencia. El 20 de enero, y tras una audiencia de dos horas, Busfield fue puesto en libertad en Nuevo México mientras espera su juicio por los cargos.




