Emmy 2016: momentos memorables y momentos para el olvido

Fuente: AFP - Crédito: Frazer Harrison
La ceremonia de entrega de los galardones de la TV celebró la diversidad, invocó al mundo de la política y, de a ratos, confirmó lo aburridas que pueden ser estas entregas
Natalia Trzenko
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19 de septiembre de 2016  • 02:15

Fueron tres horas con altos muy altos y bajos muy bajos. Con grandes sorpresas y emociones y también con segmentos y chistes que la producción podría haberle ahorrado a los televidentes. Hubo triunfos emocionantes y merecidos y decepciones difíciles de perdonar. Pero más allá de la esperada y aplastante victoria de Game of Thrones , mejor drama por segundo año consecutivo con doce premios en total, la ceremonia de entrega de los premios Emmy tuvo grandes momentos que quedarán en la memoria y otros que preferiríamos olvidar.

Para recordar

Que Julia Louis Dreyfus gane un premio siempre es una buena noticia. Que ese premio como mejor actriz de comedia por su papel en Veep, la mejor comedia, la haya transformado en la interprete de esa categoría que más galardones tiene en la historia de la Academia televisiva de Hollywood es una noticia excelente. Tan perfecta como el discurso que Dreyfus leyó con manos temblorosas en el que hizo inteligentes referencias a Donald Trump y la grieta que su programa abrió para que el humor y la política se mezclen con desastrosos resultados para la elección presidencial.

Todo el mundo decía que era su año, que nadie podría arrebatarle el premio a mejor actriz protagónica en una miniserie y sin embargo hasta que Sarah Paulson no subió al escenario para agradecer el galardón por su papel en Todos vs O.J. Simpson, nada era seguro. Después de todo, la actriz ganó por interpretar a Marcia Clark, la fiscal que llevó adelante y perdió el juicio de O.J. Simpson. El triunfo de Paulson no solo sirvió para celebrar a la intérprete si no también para darle reconocimiento a la abogada presente en los premios como invitada de Paulson.

En una ceremonia larga y a veces tediosa, el hecho de que la transmisión cada tanto recordara cuanto faltaba para los momentos culminantes del festejo sirvió para sentir que había una luz al final del camino. Y que alguna vez llegaría el momento de despedirse. Hasta el año que viene, claro.

Fuente: AFP - Crédito: KEVIN WINTER

Se sabe que la suerte o la desgracia de este tipo de premios depende de como funcione su conductor. Y Jimmy Kimmel tuvo un buen comienzo con el montaje que abrió la transmisión en el que mezcló con buen ritmo las series más destacadas con el encendido clima político en los Estados Unidos. Wham!, Jeb Bush y los conflictos raciales, todos juntos y revueltos en un segmento variopinto pero entretenido.

Después de años de injustos olvidos y poca atención, finalmente anoche Tatiana Maslany , la protagonista de Orphan Black ganó su merecido y demorado Emmy como mejor actriz en un drama. En todo el mundo se escuchó un colectivo suspiro de alivio por parte de sus fanáticos que hace años organizan virulentas campañas para protestar por el desprecio con el que la Academia trataba a la actriz. Es hora de ir guardando las banderas, muchachos. La Maslany ya tiene su premio en la valija.

Fuente: AFP - Crédito: KEVIN WINTER

No estaba nominado y probablemente ni siquiera estaba invitado pero Matt Damon se robó la ceremonia. Como parte de un largo chiste que lleva años cultivando con Kimmel, el ganador del Oscar apareció en el escenario de los Emmy justo después de que el conductor perdiera en la categoría de mejor ciclo de variedades. Jugando el papel de su archienemigo, Damon se lamentó sarcásticamente del traspié de Kimmel mientras le salvaba la noche con su presencia.

Para olvidar

Fuente: AFP - Crédito: KEVIN WINTER

Las expectativas respecto a Jimmy Kimmel como conductor eran altas. El comediante tiene una rapidez mental y un tipo de humor ácido que puede funcionar muy bien en este tipo de ceremonias. Sin embargo, su monólogo inicial tuvo momentos más incómodos que divertidos e incluso los chistes que si funcionaron fueron apenas adecuados.

En ese sentido el peor pasaje de la noche ocurrió cuando Kimmel anunció la presencia de Bill Cosby como el siguiente presentador y ante las caras de pánico de la platea admitió que era una broma para ver sus reacciones. Un truco pobre que resultó en uno de los tantos momentos incómodos de sus intervenciones.

No hay duda de que Stranger Things es un fenómeno. La serie de Netflix no será la mejor del año, ese privilegio sigue siendo para The Americans que anoche no se llevó ninguno de sus merecidos premios, pero si es un fenómeno popular que por ahora no se agota. Por eso se explica la presencia de tres de sus tiernos protagonistas, Millie Bobby Brown, Gaten Matarazzo y Calen McLaughlin, en la alfombra roja y la ceremonia. Lástima que los guionistas de la fiesta los hayan incluido, disfrazados como sus personajes, en el poco inspirado y nada gracioso segmento en el que Kimmel repartió los sandwiches que su mamá había preparado para las siete mil personas presentes en el Microsoft Theater. La broma del hambre de las estrellas y el "catering" provisto por el conductor ya la hizo Ellen Degeneres hace años en los Oscar.

Fuente: AFP - Crédito: KEVIN WINTER

El afán por incluír a las redes sociales en las transmisiones televisivas llegó a los Emmy. En Warner Channel se les ocurrió la brillante idea de incluir, corriendo constantemente en la base de la imagen, los tuits de los televidentes que utilizaran el hasthag #emmysporwarner. Más ruido visual e intromisión innecesaria que verdadero trabajo de integración de las redes. No hacía falta.

Parados en el backstage y teniendo que leer de un teleprompter que se adivinaba en el reflejo de la escenografía, algunos de los presentadores demostraron que sin un buen guión y una adecuada dirección hasta el mejor de los actores (es para vos Bryan Cranston), hace agua.

Sumado al hecho de que por diseño lo mejor de la ceremonia, o sea los premios para Game of Thrones, llegaron después de más de dos horas de empezada la transmisión, la gran decepción de la noche ocurrió en una categoría aparentemente menor. Cuando se entregó el galardón a la mejor dirección en un ciclo especial de variedades todos esperábamos la aparición de Beyoncé , nominada en esa categoría por su fascinante video/film Lemonade . Pero la cantante no sólo perdió la estatuilla, además nunca apareció en los Emmy. A pesar que fue el tema de la alfombra roja. Ella y el calor insoportable que las estrellas enfrentaron con valentía y muchos asistentes abanicándolos.

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