Daniel Angelici: el radical que gana poder en la gestión porteña con el aval de los primos Macri
Es empresario, operador judicial y expresidente de Boca; se sumó a la mesa política de la Ciudad y tiene cada vez más influencia; maneja los presupuestos de la Legislatura y del Poder Judicial
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De dirigente de consulta a integrante de la mesa política del jefe de gobierno porteño, Jorge Macri. De militar una lista de legisladores que no superó el piso a sumar un aliado al frente del manejo presupuestario del parlamento local. No tiene cargos formales ni los tendría, pero mantiene vínculo asiduo con áreas sensibles de la gestión macrista. Para quienes se mueven en la política porteña, la presencia de Daniel “Tano” Angelici no pasa desapercibida.
Histórico militante de la Unión Cívica Radical (UCR), cultivó desde temprano una relación cercana con los primos Macri. Fue precisamente a través del exintendente de Vicente López que conoció a Mauricio Macri en Pergamino, cuando un sector del radicalismo se debatía su representatividad y Pro era apenas un proyecto en formación. Quienes lo conocen recuerdan que su interés compartido por la política y el fútbol -más específicamente por el Club Atlético Boca Juniors- sellaron una amistad que se extiende hasta estos días.
Angelici acompañó al exprimer mandatario durante su gestión en el club de la ribera como tesorero y se convirtió, luego, en su sucesor al frente de la entidad. Y cuando el dirigente amarillo desembarcó en la jefatura de gobierno, en 2007, se convirtió en un aliado estratégico para apuntalar la administración local. Sin cargos ni firma, su papel trascendió el recambio de gestiones cambiemitas y terminó de profundizarse el año pasado a instancias de Jorge Macri.
Como contó LA NACION, la derrota en las elecciones de mayo, cuando Pro quedó tercero detrás del peronismo y La Libertad Avanza (LLA), obligó al jefe de gobierno a replantear su estrategia política y, entre otros cambios, empoderó al tradicional aliado de su primo. A mediados de año, Angelici -dispuesto a “ayudar a un amigo”- pasó a ocupar una de las cinco sillas de la mesa chica del alcalde y, aunque ya contaba con alfiles en distintas dependencias oficiales, adquirió entonces injerencia directa en la cúpula del poder porteño. Mantiene reuniones semanales con el dirigente amarillo.
En el entorno de Jorge Macri indicaron a LA NACION que el empresario binguero es “alguien de consulta política y de lograr acuerdos”. Aseguraron que no interfiere en la gestión, más allá de su rol en la mesa política, un espacio que comparte con funcionarios de alto rango como el jefe de gabinete, Gabriel Sánchez Zinny.
No es la postal que reconstruyen legisladores y funcionarios de Uspallata, sede del gobierno porteño, que advierten cómo el dirigente radical avanza sobre lugares en los que el mandatario elige mantenerse al margen. “La presencia del Tano es totalizante”, denunció una fuente parlamentaria.
“Veo a alguien que arrancó siendo una especie de asesor privilegiado en una mesa periódica con Jorge [Macri], con Soledad Martínez, con Gabriel Sánchez Zinny, volviéndose fuente de consulta, a pasar en esta última etapa a tener mucha injerencia en decisiones en el Ejecutivo. Y en el Legislativo, producto de un acuerdo, pasa a ser quien tiene el control hoy de la Legislatura a través de Christian Gribaudo”, señaló, por su lado, un funcionario del Gobierno de la Ciudad.
Un cargo clave en la Legislatura
Gribaudo construyó su carrera política en Pro, pero conoce hace décadas a Angelici. Fue -según señalaron cerca del binguero- un nexo clave para que el dirigente radical se conociera con los primos Macri. Durante la presidencia de Angelici en Boca Juniors, ejerció como secretario general del club y cuando el empresario dejó la conducción, disputó con su aval la sucesión de la entidad deportiva en unas elecciones internas en las que se terminaron imponiendo Juan Román Riquelme y Jorge Amor Ameal.
Tras su paso por Boca y la política bonaerense -fue titular del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires y senador provincial- Gribaudo desembarcó en diciembre en la ciudad y logró concederle a Angelici una terminal de poder en un ámbito sobre el que tenía alcance limitado: la Legislatura porteña.

En los distintos bloque legislativos recuerdan una intensa puja por la distribución de los cargos jerárquicos, en particular por la vicepresidencia primera, cuya adjudicación abrió una batalla al interior del oficialismo. Después de una reñida disputa, Matías López, dirigente cercano a Diego Santilli que ocupaba ese cargo desde 2023, logró permanecer al frente de la cámara.
No pudo retener, sin embargo, la secretaría administrativa, que quedó en la zona de influencia de Angelici. “Históricamente [el secretario] es de confianza del vicepresidente primero. En este caso por acuerdo político se suma Gribaudo que responde al Tano”, indicó un diputado porteño.
Con la designación de Gribaudo, Angelici ganó un aliado en un área sensible del parlamento. Es que la secretaría administrativa tiene a su cargo las compras y contrataciones de la casa, así como el pago de los sueldos de legisladores y personal del establecimiento. De ella depende la ejecución del presupuesto del Poder Legislativo que, según cifras para 2026, alcanza un total de $204.091.512.290.
Angelici también cuenta con una cuota de representación entre los propios legisladores. De la bancada radical -que hoy lleva el nombre de Ciudadanos Unidos-, tres de sus cinco miembros son del riñón del empresario: Francisco Loupias, Aldana Crucitta y María Fernanda Mollard. Y en los últimos comicios porteños, intentó sumar nuevos aliados a través de la lista de Pro.
Aunque públicamente militaba la lista radical liderada por Lucille “Lula” Levy que no superó el piso mínimo de votos, como contó LA NACION, el empresario había logrado ubicar a Lautaro García Batallán y Lorena Bracci en la nómina del partido amarillo. La magra cosecha del oficialismo local y la decisión de Silvia Lospennato y Waldo Wolff de asumir su banca los dejó afuera de la cámara.

Quien sí ingresó a la Legislatura fue la vocera de Jorge Macri, Laura Alonso, cuya pareja Ernesto “Larry” Ochoa tiene relación personal con Angelici. Quienes la conocen aseguran que ese vínculo no la condiciona a nivel profesional.
Algo similar ocurre con Pilar Ramírez, titular del bloque libertario en el recinto y alfil de Karina Milei en la ciudad. Su marido Darío Wasserman, presidente del Banco Nación, guarda una amistad con Angelici. En LLA aseguran que se trata de un vínculo que escapa a la política y que, para la discusión de temas porteños, la legisladora mantiene línea directa con Jorge Macri.
El Poder Judicial, su tradicional nicho
Para dirigentes de la oposición y el oficialismo, Angelici es sinónimo de Justicia. Más específicamente, de la Justicia porteña, un ámbito en el que también talla el dirigente del PJ porteño, Juan Manuel Olmos, con quien el Tano conserva una aceitada relación.
Tal como sucede con Gribaudo en la Legislatura, Angelici tiene llegada a quien administra el presupuesto de la Justicia local: Genoveva Ferrero. Al igual que el secretario de Boca, construyó una extensa carrera política en Pro. Fue legisladora porteña del partido macrista y, durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, se desempeñó en Seguridad y Justicia. Hoy, es secretaria de Administración General y Presupuesto del Poder Judicial de la ciudad. Preside también la Fundación de la Familia Policial, que ofrece asesoramiento legal y contable a miembros de la policía y sus familias.

Ferrero también tiene línea directa con Martín Ocampo, quien estuvo a cargo del Ministerio de Seguridad porteño cuando ella lideraba la secretaría de Administración de las Fuerzas de Seguridad. Ocampo, presidente de la UCR porteña (hasta marzo de este año) e íntimo de Angelici, es, desde abril de 2024, procurador general de la ciudad. Es decir, tiene a su cargo la representación legal del Gobierno de la Ciudad en todo proceso en que se controviertan sus derechos e intereses. En octubre pasado, fue candidato a senador nacional como segundo de Graciela Ocaña en la lista de Ciudadanos Unidos, pero no logró obtener una banca y permaneció en la arena porteña.
El de procurador no es el único rol que cumple en el gobierno porteño. En los últimos meses y previo a la llegada de Gribaudo -según señalaron en Uspallata y la Legislatura- Ocampo se transformó en una suerte de nexo informal entre el parlamento y el Ejecutivo. Su misión: aplacar la hostilidad de una cámara fragmentada y lograr que los proyectos del oficialismo -como el presupuesto 2026 y la creación del régimen penitenciario de la ciudad- tuvieran luz verde.

“No quiero precisar un momento, pero te diría que hacia mediados del año pasado, se armó una mesa legislativa donde además de Matías López, de Clara Muzzio, vicejefa [de gobierno] y presidenta de la Legislatura, estaba Martín [Ocampo]”, señaló un funcionario porteño a LA NACION: “Jorge [Macri] ha tomado la decisión de ‘tercerizar’ el manejo de la Legislatura en Daniel [Angelici]”.
Las terminales en el Ejecutivo
Angelici no tiene cargos institucionales, pero sí llegada a algunos funcionarios de la administración de Jorge Macri. Y en los próximos días, podría sumar otra dirigente de confianza en la estructura del gobierno porteño. Se trata de Agustina Olivero Majdalani, hija de la exnúmero dos de la AFI (hoy SIDE) macrista. Como contó LA NACION, se prepara para reemplazar a Karina Burijson, cercana al jefe de gobierno desde su paso por la intendencia de Vicente López, en la secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano.
Es un área sensible de la gestión local. De esa cartera depende la Dirección de Interpretación Urbanística, encargada de analizar los pedidos de excepciones para proyectos inmobiliarios.
Además de Olivero Majdalani y Ocampo, el empresario binguero tiene línea directa con el actual secretario de Justicia porteño, Francisco Quintana. Aunque es un histórico militante de Pro -e incluso llegó a ser secretario general del partido nacional-, en su entorno reconocen que el impulso de Angelici favoreció su desembarco en la cartera, dependiente del Ministerio de Justicia. El funcionario fue presidente de la Asamblea de representantes de Boca durante la presidencia del radical.
Bajo la órbita del Ministerio de Justicia también opera Hernán Najenson, militante de la agrupación Radicales por Argentina, que se referencia en Angelici. Actualmente, ejerce como subsecretario de Registro y Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos en la ciudad.

Diego Weck, exlegislador porteño, también aparece en redes sociales asociado a Radicales por Argentina. Del ámbito parlamentario dio un salto al Ejecutivo y hoy es director del Instituto de Vivienda de la ciudad (IVC), el organismo responsable de la política habitacional del distrito. Entre otras funciones, según consigna el sitio oficial de la ciudad, tiene a su cargo la planificación y ejecución de créditos para vivienda.
Ayer compartimos un encuentro con Antonio Ammannato, presidente de la UCR comuna 8, Julio "Pelusa" Escobar, @tanoangelici, y militantes de #RadicalesxArgentina en el Ateneo Radical de Villa Soldati. @inesparry @gustavoamola @ocampomartinBA @arialvarezpalma @diegoweck pic.twitter.com/NBPIrSxkJh
— Radicales x Argentina (@radicalesxarg) November 26, 2021
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