Río Gallegos: actividad en la chacra de Lázaro Baez
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La Chacra 39, ubicada a quince minutos de la capital de Santa Cruz, posee 14.250 metros cuadrados y pertenece al contratista kirchnerista Lázaro Báez. Está tasada en más de 47 millones de pesos y se encuentra a la espera de que el exsocio comercial de Cristina Kirchner regrese al sur.
La propiedad, que fue allanada en tres oportunidades, cuenta con pileta climatizada, cancha de fútbol, sistema de ilumación propia, dos quinchos, una biblioteca y un subsuelo donde Báez mostró, en el 2013, una bodega de vinos cuando Elisa Carrió denunció la existencia de una bóveda subterránea, con dinero, documentación y armas del empresario investigado por lavado de dinero.
Según pudo constatar LA NACION, se registró actividad en el lugar: personas descargaban objetos de un camión y los ingresaban a la propiedad.

Afuera, en el destacado jardín con flores y pinos, hay otra dependencia que es parte de los 300 metros cubiertos que tiene la propiedad que abarca seis hectáreas según el plano. También hay un invernadero que está en el terreno lindante y tiene un costo superior a 52 millones de pesos. A la parcela lindante con una pequeña casa, se le dio un valor 5 millones. La justicia señaló entonces que Báez, para garantizarse no tener vecinos, compró esos terrenos lindantes y también los de enfrente.
Durante bastante tiempo, la propiedad estuvo inhabitada. El invierno pasado, Leandro Báez, el menor de los hijos del empresario K, comenzó a ir a la chacra. Para entonces había problemas con la calefacción. Luego, la novia de Lázaro quiso ocuparse de la refacción del lugar. La familia se opuso. La exesposa de Báez, Norma Calismonte, solicitó que sean sus hijos quienes se ocupen de regresar a la Chacra 39 e inicien un plan de refacción del sitio.
Actualmente, Lazaro Baéz, esta cumpliendo prisión domiciliaria en un lugar secreto, vigilado con una pulsera electrónica, a la espera del veredicto, que se dará a conocer a mediados de febrero, en el juicio del caso conocido como la ruta del dinero K.
En esta causa Báez está acusado de haber lavado unos 60 millones de dólares producto de la corrupción en la obra pública. El fiscal Abel Córdoba pidió que Báez sea condenado a doce años de prisión por haber lavado al menos 54 millones de dólares. Los otros acusadores también pidieron penas: la Oficina Anticorrupción (OA), ocho años y seis meses de prisión; la Unidad de Información Financiera (UIF), nueve años, y la AFIP, ocho años. La defensa de Báez pidió la absolución. Junto a Báez están siendo juzgados sus hijos Martín, Leandro, Melina y Luciana, y Leonardo Fariña.
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