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Sorprendí a mi familia, sin proponérmelo. Esta ensalada de espinacas cebolla de verdeo y almendras acarameladas fue exitosa porque en la combinación de texturas hubo un equilibrio de sabores. Las hojas van sin sus tallos. Uní todo con un condimento básico poco antes de llevarla a la mesa; y con las almendras por encima para no taparlas con las hojas. Cuando los colores también forman parte del plato, la forma de presentar la ensalada es un tema a tener en cuenta .




