“Cuidar esa herencia”: estas son las obras de restauración de una de las mayores joyas arquitectónicas de la Ciudad
El gobierno porteño lleva a cabo un plan integral de restauración del inmueble construido en 1881; se creará un café, un nuevo espacio público y se enmendaron 20 esculturas del predio
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El gobierno porteño puso en marcha un plan integral para la restauración y puesta en valor de la histórica casona del Jardín Botánico Carlos Thays, uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires. La intervención apunta a recuperar este edificio representativo del paisaje urbano y adaptarlo para que más vecinos y turistas puedan recorrerlo y disfrutarlo.
Un plan integral para conservar el patrimonio porteño
La puesta en valor de la casona se enmarca en las políticas que impulsa la gobierno de la ciudad de Buenos Aires para preservar el patrimonio cultural y escultórico.
Ubicada en el corazón del Botánico, la casona —de casi 150 años y con aspecto de castillo inglés revestido en ladrillos rojizos— está profundamente ligada a la figura de Carlos Thays, quien vivió allí junto a su familia durante su gestión al frente de la Dirección de Paseos a fines del siglo XIX.

La obra contempla la restauración integral del interior y el exterior, con trabajos en la planta baja, la planta alta y la azotea. Además, en 2025 se inauguraron nuevos sanitarios públicos, con baño accesible y adaptado para personas con discapacidad en ambos niveles.
También se ejecutarán rampas accesibles en las torretas del edificio y se instalará un ascensor interior para garantizar la circulación inclusiva.
Restauración arquitectónica y mejoras funcionales
Entre las tareas más destacadas figura la conservación de las fachadas de ladrillo, la recuperación de la histórica escalera y la restauración de carpinterías originales de puertas y ventanas.
Los trabajos incluyen:
- limpieza
- sellado de juntas
- reemplazo de piezas dañadas
- tratamiento de la madera
- reposición de herrajes
- recambio de vidrios
Además, el proyecto prevé la reorganización de los usos internos del edificio, la incorporación de nuevo mobiliario en la planta alta, la adecuación de sanitarios y la renovación de la iluminación.

Además, se crearán espacios comunes de uso abierto y un área destinada a un café, con el objetivo de ampliar las posibilidades de encuentro dentro del predio.
La palabra de las autoridades
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, explicó cómo serán los trabajos en el histórico inmueble: “El desafío es cuidar esa herencia, restaurar lo que el tiempo desgastó y lograr que conviva en armonía con una ciudad moderna y en constante evolución”, sostuvo y agregó que “Buenos Aires es un museo a cielo abierto”.
“Nuestro patrimonio arquitectónico y escultórico no es solo parte del pasado, sino el alma que define nuestra identidad y nos distingue en el mundo”, aseguró el mandatario porteño. Por su parte, el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, valoró que el Jardín Botánico “es considerado uno de los mejores jardines botánicos del mundo y es una obligación para nosotros preservarlo”.

Baistrocchi comentó que en los últimos meses se restauraron las esculturas que hay entre los senderos del jardín. “La casona es otro lujo arquitectónico e histórico y es un honor hacernos cargo de su recuperación”, aseguró.
“El Jardín Botánico cumple un rol estratégico como infraestructura verde urbana: contribuye a la regulación térmica, la absorción de agua de lluvia y la conservación de biodiversidad. La puesta en valor fortalece tanto el patrimonio histórico como la resiliencia climática de nuestra Ciudad”, aseguró la Subsecretaria de Ambiente, Natalia Persini.
Un edificio con más de un siglo de historia
La casona fue construida en 1881 a partir de un proyecto del ingeniero militar polaco Jordan Wysocki, convocado por Domingo Faustino Sarmiento para desarrollar un gran parque urbano.
Con sus cuatro torreones y diseño original de amplias salas en planta baja y habitaciones comunicadas por arcos en el nivel superior, el edificio tuvo múltiples usos: fue sede del Departamento Nacional de Agricultura y del Museo Histórico Nacional antes de convertirse en sede de la Dirección de Paseos.

Al cierre del siglo XIX pasó a ser sede de la Dirección de Paseos y durante la gestión de Carlos Thays -el paisajista que impulsó la transformación del sistema de parques porteños-, fue habitado por su familia. El 7 de septiembre de 1898, el público accedió por primera vez al Botánico. Actualmente, la casona es sede de la Administración del jardín.
Restauración de esculturas: 20 obras recuperadas
La puesta en valor también incluyó la restauración de veinte esculturas del predio, a cargo de especialistas del taller Monumentos y Obras de Arte (MOA).
Entre las piezas recuperadas se encuentran El Canto de la Cosechadora, Venus, La Bañista y la Loba Romana, réplica en bronce vinculada al mito fundacional de Roma.

Con estas acciones, se busca la preservación del patrimonio histórico, cultural y ambiental del Jardín Botánico, uno de los pulmones verdes más importantes de Buenos Aires.
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