De enganche a zaguero, de la quinta división a la reserva: Juan Foyth es “uno de los defensores del futuro”

El DT Úbeda lo tiene entre sus preferidos; por su calidad, el jugador de Estudiantes, de 19 años, salteó etapas en su carrera, aunque sin perder el sentido de autocrítica para visualizar los errores del equipo
Alberto Cantore
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2 de febrero de 2017  

El escudo de la AFA acompaña a Foyth desde 2016, cuando fue sparring del equipo olímpico
El escudo de la AFA acompaña a Foyth desde 2016, cuando fue sparring del equipo olímpico Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio

QUITO, Ecuador.– De a poco, paso por paso, conoció qué significa ser parte de una selección. No le tocó la mejor época cuando hizo su primer viaje desde La Plata, pero la experiencia de participar en cada trabajo que se desarrollaba en el predio de la AFA, en Ezeiza, le inflaba el pecho a Juan Foyth . Porque mientras quienes conducían el departamento de Selecciones Nacionales le ofrecían a Julio Olarticoechea tomar, de apuro, la conducción del equipo que participaría en los Juegos Olímpicos de 2016, el zaguero de la 5a división de Estudiantes empezaba a escribir su aventura en celeste y blanco.

Primero, como sparring de aquel conjunto que tuvo una frustrante actuación en Río de Janeiro, aunque la escasez de futbolistas para entrenarse hizo que debiera alinearse más de una vez con los Sub 23; ahora, en el papel de pieza destacada en la estructura del Sub 20 que juega el hexagonal final del Sudamericano y que intentará adueñarse de una de las cuatro plazas para la cita mundialista de Corea del Sur. “Fue un año de crecimiento, en el que me pasó todo muy rápido: en el club, saltando de las inferiores a jugar en la reserva, entrenarme con la primera y hasta estar en una lista de un torneo internacional, y lo de la selección es algo fantástico. ¿Quién no quiere ponerse esta camiseta?”, enfatiza el zaguero, que se convirtió en una pieza de referencia.

La Argentina saltará hoy, a las 18 de Buenos Aires, al estadio Atahualpa con la misión de recomponer su imagen, luego de la caída frente a Uruguay. Colombia, campeón en Argentina 2013 y vicecampeón en Uruguay 2015, le tomará el pulso a un equipo que ofrece los típicos altibajos de los juveniles. “Los resultados de los otros partidos [empates en Venezuela vs. Colombia y Ecuador vs. Brasil] nos favorecieron, más allá de la diferencia de goles que implica una derrota por 3-0. Faltan cuatro partidos, nadie puede quitarnos la ilusión”, comenta el zaguero, que en su club observa y aprende de un histórico, Leandro Desábato; si mira al otro lado del océano Atlántico, Gerard Piqué (Barcelona) y Mats Hummels (Bayern) son sus referentes. “En el club se trabaja mucho el aspecto defensivo y eso me ayuda mucho en la formación. Cuando me tocó entrenarme con el plantel profesional, Desábato y [Jonathan] Schunke me aconsejaron, al igual que [Leandro] González Pirez, que ahora fue transferido a la Major League Soccer”, apunta.

La defensa es una línea que se debió ir rehaciendo en cada encuentro. Por ausencias, por las expulsiones de Cristian Romero, y las decisiones tácticas –contra Uruguay Nicolás Zalazar ocupó el lateral derecho, en lugar de Nahuel Molina–, el cuerpo técnico movió las piezas. “Los goles recibidos demuestran que no tenemos la solidez que queremos, porque nos convirtieron bastante. Tampoco tenemos suerte, porque nos patean desde 30 metros y la pelota se clava en el ángulo, al lado del palo. Sabemos que tenemos que mejorar. Estamos todos para jugar, es un torneo en el que hay que cuidarse mucho, en lo físico y también con las tarjetas”, dice Foyth, que resta trascendencia a las expulsiones: “Hablamos, pero no vamos a caerles a nuestros compañeros. Nos bancamos entre todos. La expulsión de Toto [Belmonte] no fue de mala leche; sabemos la clase de persona que es. Le puntearon la pelota y quedó a destiempo en una cancha resbaladiza”.

Con el sello pincha. A los 11 años, Foyth (12/1/1998) inició su recorrido por las divisiones formativas del club. No en la posición que todos le conocen ahora, lo suyo era la conducción. “Era enganche. Cuando llegué a séptima el técnico Martín Gaimaro decidió trasladarme a la zaga”, cuenta. El cambio posicional no le quitó el brillo ni rompió la relación que tenía con la pelota, ésa que construyó siendo enlace. Es común verlo trepar la cancha, cabeza levantada, para romper líneas desde el fondo. “Es una virtud, algo que me gusta y que me resulta familiar por haber jugado en otra función. A Úbeda le gusta que sorprendamos, que avancemos... Nos da esa libertad”, explica quien antes de viajar firmó contrato hasta junio de 2019 y a quien los scouters del fútbol europeo observaron como a un defensor por seguir. “Juan tiene mucha prestancia, cuenta con un potencial muy grande. Por sus características, es uno de los defensores del futuro”, asegura Úbeda.

Al jugador destacado de 2015 en la fiesta anual del fútbol juvenil de Estudiantes, el entonces director técnico de la reserva, Fernando Ortiz, lo subió de categoría y le dio rodaje, después de charlar con el entrenador de la quinta división, Gustavo Salinas. Sin minutos en la primera, Foyth integró la nómina de jugadores para disputar la Copa Sudamericana en 2016. Ahora, el Sub 20 le ocupa la mente, mientras Nelson Vivas ya empieza a diseñarle en La Plata un espacio para su futuro.

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