Condenan en EE.UU. a ultraderechistas por “conspiración sediciosa” en el ataque al Capitolio
Enrique Tarrio, líder de los Proud Boys, y otros tres miembros del grupo fueron condenados por haber planificado el ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021
5 minutos de lectura'

WASHINGTON.- Cuatro integrantes de “Proud Boys”, la agrupación de ultraderecha más notoria del último tiempo en Estados Unidos, fueron condenados por “conspiración sediciosa” por un jurado por haber planificado el asalto al Congreso el 6 de enero de 2021, ampliamente visto como el peor ataque a la democracia norteamericana en la historia moderna. Uno de los condenados es Enrique Tarrio, el líder de los Proud Boys y simpatizante trumpista.
El veredicto le puso punto final a un juicio histórico y una de las causas de más alto perfil por el ataque al Congreso de Estados Unidos que buscó impedir la certificación del triunfo del presidente, Joe Biden, en las elecciones presidenciales de 2020. El asalto al Congreso ocurrió luego de un acto de campaña del entonces presidente, Donald Trump, en el Mall de Washington en el que cuestionó los resultados de la elección –una postura que con el tiempo fue bautizada la “Gran Mentira”– y en el cual el exmandatario instó a sus simpatizantes a marchar al Congreso. La manifestación terminó causando desmanes en el Capitolio y forzó a que se postergara el reconocimiento final del resultado de los comicios.

El juicio a los integrantes de los Proud Boys fue el último de los tres juicios iniciados por fiscales federales que incluyeron el cargo de sedición, un delito que el Departamento de Justicia sacó de los libros de historia luego del asalto al Congreso. El juicio a los integrantes de Proud Boys se estiró durante 15 semanas en un tribunal en Washington. La acusación por sedición se remonta a la época de la Guerra Civil norteamericana, cuando fue utilizada contra grupos rebeldes separatistas. Los fiscales federales usaron el mismo cargo en otros dos juicios contra miembros de “Oath Keepers”, otra agrupación de ultraderecha. Seis miembros de los nueve acusados, incluido Stewart Rhodes, el fundador y líder de esa organización, fueron condenados.
Además de Tarrio, los otros acusados fueron Ethan Nordean, Zachary Rehl, Joe Biggs, y Nic Pezzola, a quien se recuerda por una imagen que se viralizó, rompiendo una de las ventanas del Capitolio con el escudo que antes le había sacado a un policía. Pezzola fue el único de los acusados que logró esquivar la condena por sedición.
“Estos acusados se veían a sí mismos como el ejército de Donald Trump, luchando para mantener en el poder a su líder preferido sin importar lo que la ley o los tribunales tuvieran que decir al respecto”, dijo Connor Mulroe, el fiscal que llevó la causa, al jurado en su argumento final.
En conjunto, las diez condenas por sedición contra los dos líderes y otros ocho miembros de Proud Boys y Oath Keepers representa el golpe más duro de la Justicia federal de Estados Unidos contra grupos de ultraderecha acusados de atentar contra la democracia norteamericana, la más longeva del planeta. Y al ser grupos vinculados con el trumpismo, la condena de la Justicia arraiga el lazo que une a Trump, ahora nuevamente en busca de la candidatura presidencial del Partido Republicano, con grupos extremistas del país que son considerados una amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad de la democracia.
El fiscal General de Estados Unidos, Merrick Garland, describió a la investigación sobre el ataque al Congreso del 6 de enero de 2021 es “la más importante en la que se ha embarcado en su historia el Departamento de Justicia”. Desde el asalto, más de 950 simpatizantes del expresidente han sido arrestados y acusados de sembrar el caos en el Capitolio.
El asalto al Congreso de Estados Unidos en medio de la transición presidencial entre la administración de Trump y el gobierno de actual de Biden fue uno de los eventos más traumáticos en la historia de Estados Unidos. Ampliamente visto como el ataque más serio a la democracia norteamericana de la era moderna, la ofensiva de la turba trumpista fue además el punto cúlmine de una campaña sin pausa lanzada desde el trumpismo, alimentada por el propio Trump, contra la legitimidad de la elección presidencial de 2020 y el triunfo de Biden.

Durante meses, Trump, sus aliados, varias figuras políticas y sus seguidores afirmaron que Biden había ganado gracias a la ayuda de un fraude masivo en el voto por correo. La acusación nunca fue probada, el Departamento de Justicia y las agencias de inteligencia la desestimaron, y los tribunales fueron rechazando una a una todas las demandas que se presentaron.
Pese a la faltan de evidencias y al rechazo desde todos los ámbitos del gobierno federal, Trump aún continúa afirmando que Biden ganó gracias a un fraude masivo, una postura que fue bautizada la “Gran Mentira”. Y pese a la ausencia de evidencias, todavía una gran mayoría de la derecha norteamericana cree que Biden ganó de manera ilegítima la elección presidencial.
Un 63% de los republicanos y de los independientes cercanos al Partido Republicano cree que el triunfo de Biden no fue legítimo, según una encuesta reciente de CNN. De ese 63%, la mayoría, un 52% cree incluso que existe “evidencia sólida” de que los demócratas se robaron la elección, a pesar de que la realidad apunta en el sentido opuesto.
Otras noticias de Estados Unidos
Nueva medida. El Gobierno analiza el impacto del fallo de la Corte de EE.UU.: qué dice el decreto de Trump sobre los acuerdos recíprocos
Su mayor derrota legal. Trump criticó el fallo de la Corte Suprema y anunció un nuevo arancel general del 10%
Tensión en Medio Oriente. El ataque contra Irán que evalúa Trump podría ser más letal y prolongado que el primero
1Noticias de Florida: adiós a un requisito para las placas de los vehículos y alivio en impuestos
2Desde el 1° de julio: la nueva ley de Florida que eliminaría las calcomanías amarillas en las placas de vehículos
3Celebra Ron DeSantis en Florida: avanza el proyecto para eliminar el impuesto a la propiedad el 3 de noviembre
4Buenas noticias para migrantes en California: Newsom anuncia un fondo de ayuda millonario y apunta contra el ICE



