Tiene solo dos años, deportaron a sus padres a Venezuela y ella quedó varada en EE.UU.: logró reencontrarse con su familia
Tras intensas negociaciones diplomáticas y reclamos legales, la pequeña fue repatriada; así fue su llegada a Caracas
4 minutos de lectura'

Con apenas dos años, Maikelys Antonella Espinoza Bernal se convirtió en la protagonista de una disputa internacional. Sus padres, migrantes venezolanos, fueron detenidos y expulsados de Estados Unidos por el gobierno de Donald Trump, que los acusó de integrar la pandilla Tren de Aragua.
Sin embargo, la pequeña no viajó con ellos y quedó en el país norteamericano bajo custodia de servicios infantiles durante casi un año. Este miércoles, tras intensos reclamos legales y diplomáticos, la niña regresó a Caracas, donde finalmente se reunió con su madre y abuela.
Detención en la frontera y separación forzada: así comenzó el drama de Maikelys
Maikelys había ingresado a Estados Unidos en mayo de 2024 junto a sus padres, Maiker Espinoza Escalona y Yorely Bernal. En la frontera sur, las autoridades de migración detuvieron a los adultos al considerar sospechosos sus tatuajes. Fueron trasladados a centros de detención para migrantes, mientras que la niña quedó bajo custodia de los servicios infantiles estadounidenses.

Aunque la pareja planeaba solicitar asilo, cambiaron de decisión y pidieron su deportación. Según explicó su abogado a CNN, lo hicieron porque creyeron que de ese modo los tres serían enviados a Venezuela.
Pero eso no sucedió. Primero deportaron a su padre. Mayker Espinoza fue expulsado de Estados Unidos este 29 de marzo y enviado a la megacárcel de Nayib Bukele en El Salvador, acusado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de ser un “lugarteniente” del Tren de Aragua.
En tanto que Yorelis Bernal fue deportada a Venezuela el 25 de abril. Su hija no la acompañó y quedó en Estados Unidos. El DHS argumentó que la niña no debía ser repatriada por “su seguridad y bienestar”, ya que sus progenitores representaban un riesgo para ella —su madre había sido acusada de dirigir el “reclutamiento de mujeres jóvenes para el contrabando de drogas y la prostitución”—.

Acusaciones sin pruebas, una niña retenida en EE.UU. y la disputa diplomática
Por su parte, Bernal sostuvo que el gobierno estadounidense no presentó ninguna prueba que respaldara sus acusaciones. Ninguno de ellos tenía antecedentes penales ni en Venezuela ni en Perú, donde vivieron antes de migrar. Tampoco figuran cargos criminales en Estados Unidos, más allá de violaciones migratorias.
De esa manera, atribuyó las sospechas a sus tatuajes, que, según explicó, representan fechas de nacimiento de sus familiares. “Ellos solamente están sacando eso para separarme más de mi hija y tapando el secuestro de mi hija”, afirmó.
La familia de Maikelys denunció públicamente que la niña había sido retenida sin justificación y pidió su “libertad”. La abuela, Raida Inciarte, señaló que pasó por al menos cuatro hogares de acogida en Estados Unidos mientras sus padres permanecían detenidos.
En Caracas, el caso escaló a un conflicto diplomático. El gobierno de Nicolás Maduro acusó a Washington de “secuestro” y exigió el retorno inmediato de la niña. “Es un crimen”, dijo el presidente venezolano. La presión incluyó manifestaciones públicas en Venezuela y reclamos ante organismos internacionales.

El regreso a Venezuela y el reencuentro de Maikelys con su madre
Finalmente, luego de semanas de negociación, la niña abordó un vuelo de repatriación. Este miércoles, al llegar al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, fue recibida por la primera dama venezolana, Cilia Flores, quien la sostuvo en brazos frente a las cámaras. “Hoy tenemos una gran victoria”, celebró el ministro del Interior, Diosdado Cabello, según consignó The Washington Post.
Poco después, Maikelys se reunió con su madre en el Palacio de Miraflores, en Caracas. La televisión estatal venezolana transmitió el momento en que Bernal rompió en llanto y abrazó a su hija con fuerza.
Otras noticias de Deportaciones en EE.UU.
Adiós al sueño americano. El ICE los deportó a México tras vivir más de 20 años en EE.UU., pero pudieron reconstruirse
Su caso. Es mexicano, tiene 73 años: el jardinero detenido por el ICE en California que pidió salir de EE.UU.
En Florida. Qué hacer si el ICE aparece en tu casa en 2026: los documentos que todo migrante debe tener a mano
1¿Qué falló? Todos los detalles del mortal choque de trenes que tiene en duelo a España
- 2
Australian Open: Sebastián Báez sufrió, pero ganó una batalla valiosa en la primera ronda
3La historia de amor de Valentino y Giancarlo: 66 años de una relación invencible
4La historia detrás de un camionero que se hizo multimillonario por una predicción astrológica









