Rafael Hidalgo, entrenador: “Si una persona de más de 70 años camina entre cuatro y seis días a la semana ya obtiene grandes beneficios”
El preparador físico cuestiona el sedentarismo en la tercera edad; propone rutinas accesibles y constantes para mejorar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de caídas
3 minutos de lectura'

El paso a la etapa de jubilación suele traer consigo una reducción marcada en los niveles de actividad física diaria. Muchos adultos mayores abandonan el movimiento para priorizar tareas sedentarias dentro del hogar, un hábito que el entrenador español Rafael Hidalgo cataloga como un error fundamental. Según explica el especialista, la clave para una vejez saludable no reside en esfuerzos extremos, sino en la constancia de ejercicios sencillos y sostenibles en el tiempo. “Si una persona de más de 70 años camina 20 minutos al día, ya se obtienen beneficios”, asegura Hidalgo.
La ciencia deportiva descartó la antigua creencia popular de que cumplir con una meta rígida de 10.000 pasos diarios resulta indispensable para mantener un buen estado físico. Estudios recientes confirman que, para este grupo etario, realizar caminatas breves de entre 20 y 30 minutos aporta mejoras significativas en la capacidad cardiovascular, la movilidad general y el bienestar emocional. Hidalgo sostiene en declaraciones a la revista Semana: “Para empezar, no hace falta hacer grandes tiempos. Con 20 a 30 minutos ya se obtienen beneficios a nivel cardiovascular, movilidad y bienestar general. A partir de ahí, se puede progresar hacia los 40 a 60 minutos, siempre adaptando la intensidad”.
El experto aconseja dividir las cargas y priorizar la técnica por sobre la resistencia bruta. “Hacer pequeñas pausas ayuda a controlar la fatiga y a mantener una buena técnica de marcha. No se trata de aguantar, sino de sumar minutos de calidad”, advierte el entrenador. “Si una persona de más de 70 años camina 20 minutos al día, ya se obtienen beneficios”, asegura. “Es mejor caminar poco pero constante que hacer mucho un día y nada el resto”, destaca Hidalgo como máxima para sus alumnos.

Antes de iniciar cualquier plan de entrenamiento, el preparador físico enfatiza la necesidad de cumplir con dos condiciones básicas: una hidratación adecuada durante la actividad y la consulta previa con un médico de confianza para validar el estado de salud general. Estas recomendaciones se alinean con las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que sugiere integrar caminatas con ejercicios de fuerza de intensidad moderada y trabajos de equilibrio tres veces por semana. La evidencia científica señala que este enfoque mixto reduce hasta un 23% el riesgo de caídas, un factor crítico para la autonomía del adulto mayor.
Los beneficios de este hábito son múltiples. La actividad física regular actúa como una barrera contra la diabetes tipo 2, la hipertensión y el cáncer. Asimismo, potencia la salud cognitiva, mejora la calidad del sueño y reduce los síntomas asociados a la ansiedad y a la depresión. Al adoptar una rutina de caminata constante, las personas mayores ganan agilidad y fortalecen su sistema cardiovascular. El mensaje final de Hidalgo resulta claro: el movimiento es la herramienta más eficaz para enfrentar el paso de los años con vitalidad.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
1Adiós a un parque de diversiones de California tras 50 años de actividad
2Hora de EE.UU. de los partidos de hoy en el Mundial 2026 y quién juega cuartos de final este jueves 9 de julio
3Pasó en Texas: tiene seis años, vende limonadas y recaudó miles de dólares para niños detenidos por el ICE en Austin
4El pedido que aumenta entre los migrantes venezolanos con TPS en EE.UU.






