Cómo destapar la nariz
Existen algunas recomendaciones para combatir la congestión nasal provocada por el aire acondicionado, las alergias estacionales o los resfríos de verano
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La congestión nasal es una de las molestias más irritantes de la temporada estival.
Aunque se la asocia al invierno, en los meses estivales, los factores como el uso excesivo del aire acondicionado, los cambios bruscos de temperatura y la presencia de pólenes de verano pueden inflamar los tejidos nasales.
Esta sensación de nariz tapada no solo dificulta la respiración, sino que también afecta la calidad del sueño y puede provocar dolores de cabeza persistentes.
Para aliviar la congestión de manera efectiva, es fundamental entender que el problema no siempre es el exceso de mucosidad, sino la inflamación de los vasos sanguíneos en las fosas nasales.
Por esta razón, las soluciones deben enfocarse en desinflamar y humectar el área, evitando el uso abusivo de fármacos descongestivos que, a la larga, pueden generar un efecto rebote y empeorar el cuadro clínico.
A continuación, los métodos más recomendados para destapar la nariz:
Lavajes nasales con solución fisiológica
Esta es la técnica de oro recomendada por otorrinolaringólogos.
Realizar lavajes con solución salina permite barrer mecánicamente el moco acumulado y los alérgenos, mientras hidrata profundamente la mucosa.
Se puede utilizar una jeringa sin aguja o dispositivos específicos para introducir el líquido por una fosa y dejar que salga por la otra. Este proceso reduce la inflamación de forma natural y segura para personas de todas las edades.

El poder del vapor y la humedad
Respirar aire húmedo ayuda a calmar los tejidos irritados.
Una ducha caliente con el baño cerrado para generar vapor es una solución rápida y placentera. También se pueden realizar vaporizaciones colocando agua caliente en un recipiente y respirar el vapor cubriendo la cabeza con una toalla.
Este método ayuda a diluir la mucosidad y facilita su expulsión, despejando las vías aéreas superiores de inmediato.
Posición y descanso
- Elevar la cabeza: al dormir, utilizar una almohada extra para mantener la cabeza elevada. Esto favorece el drenaje natural de las fosas nasales por gravedad y evita que la sangre se acumule en los tejidos de la nariz, reduciendo la inflamación nocturna.
- Hidratación constante: beber mucha agua durante el día es clave. Una buena hidratación general ayuda a que las secreciones nasales sean más líquidas y menos densas, facilitando su eliminación.
- Compresas tibias: colocar un paño húmedo y tibio sobre la nariz y la frente puede ayudar a aliviar la presión sinusal y desinflamar la zona externa.
Control del entorno y aire acondicionado
El aire acondicionado es el gran enemigo de la nariz en verano.
Para evitar que reseque las vías respiratorias, es recomendable utilizar humidificadores en la habitación o, de manera más sencilla, colocar un recipiente con agua cerca del equipo de frío para mantener un nivel mínimo de humedad en el ambiente.

Asimismo, mantener los filtros del aire limpios es vital para evitar la circulación de polvo y ácaros que disparan reacciones alérgicas.
Priorizar los métodos naturales y la hidratación permite recuperar la respiración normal sin dañar la mucosa nasal. Si la congestión persiste por más de diez días o se acompaña de fiebre, es fundamental realizar una consulta médica para descartar sinusitis u otras complicaciones.
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