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Una de las principales preocupaciones de las personas está relacionada con la salud intestinal; por eso, muchos recurren a alimentos básicos y saludables que antes eran la kombucha, el kimchi y el chucrut.
Algunas investigaciones han demostrado que un intestino sano puede influir en todo, desde el sistema inmunológico hasta el metabolismo e incluso en la salud mental, por lo que es importante consumir alimentos adecuados y saludables.
Según informó ‘BMC Gastroenterology’, los casos de enfermedad inflamatoria intestinal, que incluyen enfermedades autoinmunes como la de Crohn y la colitis ulcerosa, aumentaron un 34 por ciento en diez años.
De acuerdo con las encuestas realizadas, se encontró que una de cada dos personas tiene reflujo ácido, y cada día aumentan más las intolerancias alimentarias debido a los malos hábitos.
Por ello, es importante que el organismo desarrolle bacterias buenas en el intestino, y esto se logra consumiendo alimentos ricos en probióticos y prebióticos saludables, además de dejando de lado los ultraprocesados y los alimentos ricos en grasa trans.
Desde hace mucho tiempo, diversos estudios han demostrado que los alimentos ultraprocesados y aquellos con un alto contenido de grasa y azúcar son malos para el intestino.
Hay un producto que no puede faltar en la canasta de los hogares: el pan. Según el fisiólogo gastrointestinal de la Clínica del Microbioma, Jordan Haworth, este no aporta un gran beneficio para la salud intestinal.
“Muchos panes de supermercado son sorprendentemente malos para el intestino debido a su alto contenido de emulsionantes sintéticos”, comentó.
Los emulsionantes, que son utilizados para añadir volumen a los alimentos y que se encuentran en una variedad de productos populares que van desde los pasteles hasta los yogures infantiles.
Los expertos han sugerido que estas sustancias pueden alterar la separación entre la capa de grasa y la capa de agua en el intestino, lo que genera una brecha en su revestimiento protector.
“El procesamiento del pan blanco también elimina la fibra, que es crucial para alimentar las bacterias intestinales buenas y eliminar toxinas, lo que conduce a una diversidad microbiana deficiente”, comentó Haworth.
Por otro lado, el científico y profesor Tim Spector, fundador de la popular aplicación de dieta ‘Zoe’, comentó que el pan de masa madre es más “saludable” que el tradicional.
Los helados también afectan la salud intestinal, ya que contienen demasiado azúcar y grasa trans; por ello, su ingesta debe ser con moderación.
“Pero no es solo la riqueza y las grandes cantidades de azúcar del popular postre lo que puede dañar el intestino. Los helados también están llenos de emulsionantes, que se utilizan para crear su textura suave, evitar los cristales de hielo y mezclar las grasas y el agua que contienen”, comentó Jordan Haworth.
De acuerdo con el especialista, los emulsionantes sintéticos más comunes que se encuentran en los helados incluyen mono y diglicéridos, conocidos como E471, así como carragenina y polisorbato.
Los azúcares que se encuentran en la leche, llamados lactosa, suelen fermentar el colon, causando hinchazón, gases y diarrea. Por lo que una alternativa saludable para el intestino es el yogur fermentado, como el kéfir o variantes del yogur griego, según Haworth.
Curiosamente, los datos sobre el consumo de productos lácteos muestran que las personas que consumen más productos lácteos fermentados suelen tener niveles más bajos de inflamación que quienes comen menos”, argumentó.

El exceso de azúcar alimenta las bacterias intestinales dañinas, ya que promueve la inflamación, afectando así el revestimiento intestinal.
Una investigación realizada en animales ha demostrado que los edulcorantes pueden alterar el equilibrio de los microbios intestinales, reduciendo las bacterias beneficiosas y aumentando las potencialmente dañinas.
“Si uno tiene sobrepeso o desea mantener su peso, probablemente consumirá más edulcorantes. Sin embargo, esto puede afectar negativamente al microbioma intestinal y también al metabolismo”, explicó el experto.
Aunque muchas personas suelen utilizar los quesos veganos, sus ingredientes pueden ser perjudiciales para el intestino, explicó Adrienne Benjamin, nutricionista de salud intestinal en ‘ProVen Biotics’.
“Muchos quesos falsos se elaboran con aceites refinados, almidones y estabilizadores que ofrecen poco valor nutricional y pueden irritar el revestimiento intestinal”, afirmó.
De acuerdo con el experto, los quesos veganos también suelen carecer de los cultivos vivos presentes en los productos lácteos fermentados, los cuales son beneficiosos para la salud intestinal.




