Coronavirus. Fórmula 1: el plan de rescate que ensayó McLaren en el Gran Premio de Australia

La escudería McLaren y las situaciones complicadas derivadas del coronavirus
La escudería McLaren y las situaciones complicadas derivadas del coronavirus
Alberto Cantore
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31 de marzo de 2020  • 07:47

El 11 de marzo pasado, la Organización Mundial de la Salud declaró pandemia el brote de Covid-19; la enfermedad ya afectaba a 120 países del planeta. La Fórmula 1 , envalentonada por el aval del gobierno de Australia, se preparaba para abrir al día siguiente el calendario 2020 en el circuito callejero de Albert Park, en Melbourne. El intento de sostener el Gran Premio y resguardar el negocio mediante un meticuloso plan que exigía no exponer a los pilotos y a los integrantes de las escuderías con el público para evitar un posible contagio, saltó por el aire cuando se conoció que un mecánico del staff de McLaren dio positivo al test de coronavirus . La carrera recién se aplazó cuando restaban apenas dos horas para el comienzo de las pruebas de entrenamiento, después de varias horas de deliberaciones entre representantes de Liberty Media , la FIA y jefes de las escuderías. Al momento de la cancelación, McLaren había retirado al equipo y puesto en marcha el diagrama de emergencia con el que los hombres de Woking llegaron a Australia.

Antes de partir desde Gran Bretaña, Zak Brown , el director ejecutivo de McLaren, instruyó diversos mecanismos que se aplicarían según los escenarios que se presentaran en Melbourne. "Sabíamos cuáles eran nuestras opciones frente a cada posibilidad. Con Andreas Seidl [director del equipo] habíamos decidido que si se registraba un caso positivo en nuestro equipo la única opción era retirarnos del Gran Premio", confesó recientemente Brown, que apenas le informaron del contagio activó el protocolo: "Volvimos inmediatamente al hotel y mientras Andreas se comunicaba con los líderes del staff , yo lo hice con el consejo de administración y accionistas, cuyos responsables estaban en una comida, lo que facilitó la rápida respuesta. Recibimos un apoyo total y ahí anunciamos la medida de no presentarnos al resto de las escuderías, a Liberty Media y a la FIA".

Los pilotos Sainz y Norris, la prioridad

La prioridad para abandonar Australia la tuvieron los pilotos. Carlos Sainz y Lando Norris fueron ubicados mediante diferentes combinaciones de vuelos para despegar desde el aeropuerto internacional Tullamarine, con destino a Londres, lugar de residencia. "Los dos estuvieron pendientes y preocupados por los integrantes del equipo, en particular con el infectado y los 14 mecánicos que debieron permanecer en cuarentena en Melborune. Pero la misión nuestra señalaba que debíamos apartarlos físicamente con rapidez del resto de la escudería, porque nadie conocía si estaba desarrollando los síntomas y convertirse en un potencial caso positivo", relató Seidl, acerca de los motivos por los que el español y el británico partieron tan rápido y sin asomarse por el circuito para ofrecer algún punto de vista y describir la situación que desandaba McLaren.

Sacar del posible foco infeccioso a Sainz y Norris no fue la única tarea del equipo, que debió desarmar los boxes y cargar con el material. Las escuderías trasladan alrededor de 60 toneladas de equipaje a cada competencia, las que fueron desembaladas y vueltas a guardar, pero sin uso. "Los colegas en el paddock se ofrecieron inmediatamente para desmontar el box y cargar todo el material, lo que para nosotros era otro desafío porque nos faltaban 15 personas para realizar esa tarea. Ese es el espíritu de la Fórmula 1, de las carreras que todos abrazamos", fue el agradecimiento de Seidl, que después de resolver las problemáticas puntuales de la escudería se quedó inicialmente junto a los empleados que quedaron varados en Melborune. El ingeniero alemán luego fue reemplazado por el director de carrera Andrea Stella y retornó a Woking. "No fue una situación fácil, pero que un grupo se haya quedado de manera voluntaria a apoyar a quienes debieron permanecer en cuarentena explica la fortaleza del equipo", alentó el ingeniero italiano que se sumó desde Ferrari para la temporada 2020.

"Estoy orgulloso de cómo se gestionó la situación tanto en Australia como en Woking. Fue un momento de gran presión y preocupación, pero la concentración, la calma y la profesionalidad fue extraordinaria en todo el equipo. Tenemos líderes en cada división, ese es el testimonio de lo que es la escudería", fue el mensaje que le envió Brown a todos los trabajadores de McLaren. Una semana atrás, los 15 empleados retornaron a Gran Bretaña; siete de ellos fueron sometidos a pruebas y los resultados dieron negativos, al igual que el examen que se realizó Sainz, que permanece en la casa de su padre en Madrid.

Mientras Sainz desanda rutinas de ejercicios físicos que le impone su preparador Rupert Manwuaring y ensaya en el simulador, Norris –un fanático de las simracing - convocó el reciente fin de semana a los seguidores a la transmisión de la carrera en el juego F1 2019 Rocket League e iRacing en la plataforma Twitch. Las 136 mil personas que apoyaron al británico ayudaron con donaciones, al igual que los seguidores de los demás pilotos que se involucraron en la competencia. Juntos sumaron 2.700.000 dólares, que serán destinados al Fondo de Respuestas Solidaria Covid-19 de la ONU y la OMS.

McLaren, el equipo que se reconstruyó y escapó de las tinieblas y para el futuro vuelve a asociarse con Mercedes, enseñó que en Woking existen planes más allá de una carrera de F.1.

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