De Mindhunter a The OA: series de Netflix que terminaron antes de tiempo y se quedaron sin final
Tenían calificaciones perfectas, fanáticos devotos y críticas excepcionales pero... fueron canceladas; los hits que se quedaron sin pantalla
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En el actual ecosistema del entretenimiento, donde las plataformas de streaming compiten ferozmente por la atención del público, las cancelaciones de series se han convertido en una práctica tan común como frustrante. Pero lo que realmente sorprende no es que las series terminen, sino los motivos por los cuales lo hacen. La ecuación es simple pero despiadada: si el costo de producción no se equilibra con las cifras de audiencia, la serie desaparece. No importa la calidad, las críticas favorables o el fervor de los fanáticos.

Ted Sarandos, CEO de Netflix, lo explicó sin rodeos: “Nunca hemos cancelado un programa exitoso. Muchos de estos programas tenían buenas intenciones, pero se dirigían a una audiencia muy pequeña con un presupuesto muy grande”. La clave, según él, está en hablar a una audiencia pequeña con un presupuesto pequeño y a una audiencia grande con un presupuesto grande. Un análisis de las series más notables que quedaron inconclusas revela que todas comparten un denominador común: el conflicto entre ambición artística y realidad financiera.
Mindhunter (2017-2019): cuando el costo supera la pasión del creador
Los agentes del FBI Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany) son pioneros en las técnicas de elaboración de perfiles criminales en los años setenta. Para desarrollar esta nueva metodología, entrevistan a asesinos en serie encarcelados mientras intentan resolver casos activos.

David Fincher reveló que la razón de la cancelación fue puramente económica: “Es un programa muy costoso y, a los ojos de Netflix, no atrajimos suficiente audiencia para justificar tal inversión”. Con un presupuesto estimado de 3,5 millones de dólares por episodio y la meticulosa atención al detalle característica de Fincher, la serie alcanzó un 97% de aprobación en Rotten Tomatoes, pero eso no fue suficiente. El director confesó que las intensas exigencias de producción y su deseo de centrarse en otros proyectos llevaron a la pausa indefinida en 2020, confirmada como cancelación definitiva en 2023. La ironía es que Mindhunter se convirtió en obra de culto precisamente por esa meticulosidad que la hacía tan cara de producir.
Sense8 (2015-2018): la geografía como condena
Ocho personas de diferentes partes del mundo descubren que sus cerebros están conectados mental y emocionalmente, lo que les permite comunicarse, compartir habilidades y habitar los cuerpos de los demás. Juntos deben enfrentar una organización que busca capturarlos y eliminarlos.

La ambiciosa serie de ciencia ficción de las hermanas Wachowski fue cancelada después de dos temporadas en 2017 debido a sus altos costos de producción, con un presupuesto estimado de 9 millones de dólares por episodio. Filmar simultáneamente en múltiples continentes para contar la historia de ocho personas conectadas mentalmente alrededor del mundo resultó logísticamente insostenible. A pesar de contar con una base de fans apasionada y críticas excepcionales, Netflix consideró que la audiencia no justificaba la inversión. La presión de medio millón de seguidores amenazando con cancelar sus suscripciones logró que la plataforma produjera un especial final de dos horas en 2018, un cierre apresurado para una serie planeada originalmente para cinco temporadas.
The OA (2016-2019): el misterio demasiado costoso
Prairie Johnson (Brit Marling) reaparece tras siete años desaparecida, ahora con la vista restaurada pese a haber estado ciega desde la infancia. La joven reúne a un grupo de personas para contarles su extraordinaria historia sobre experimentos cercanos a la muerte y dimensiones alternativas.

Esta enigmática serie fue cancelada después de dos temporadas a pesar de su final con intriga. La exejecutiva de Netflix, Cindy Holland, explicó que el proyecto era demasiado costoso e “insostenible como proyecto continuo”. Con un presupuesto estimado de 6 millones de dólares por episodio, la propuesta de Brit Marling y Zal Batmanglij había sido planeada para cinco temporadas que explorarían dimensiones alternativas y preguntas filosóficas profundas.
La segunda temporada alcanzó un 92% en Rotten Tomatoes y terminó con uno de los giros más impactantes de la televisión reciente, rompiendo la cuarta pared de manera que sugería una planificación meticulosa de largo aliento. Pero la tasa de finalización, ese porcentaje de audiencia que termina las series, probablemente no cumplió con las expectativas de Netflix para justificar semejante inversión.
1899 (2022): cuando los números decentes no alcanzan
Un grupo de emigrantes europeos viaja en el barco de vapor Kerberos rumbo a Nueva York en busca de una nueva vida. Durante la travesía, se encuentran con el Prometheus, una nave desaparecida que esconde secretos perturbadores y los sumerge en un misterio de ciencia ficción.

La serie multilingüe de los creadores de Dark fue cancelada abruptamente después de una temporada, a pesar de acumular 87,9 millones de horas vistas. Durante las primeras cinco semanas sumó 257 millones de horas vistas, una audiencia muy considerable para ser una producción internacional, pero insuficiente para competir en la primera liga de Netflix.
Los creadores Baran bo Odar y Jantje Friese habían planeado tres temporadas para resolver el misterio, tal como hicieron con Dark. El problema fue múltiple: el alto presupuesto de producción por los efectos visuales y escenarios complejos y el hecho de que el siguiente paso narrativo requería ambientación en una nave espacial, lo que habría incrementado aún más los costos. La serie tuvo una tasa de finalización que, aunque no se reveló públicamente, aparentemente no alcanzó el nivel de series exitosas como El juego del calamar que logró 87%.
GLOW (2017-2019): la pandemia como excusa
Ruth Wilder (Alison Brie), una aspirante a actriz desempleada, encuentra una oportunidad inesperada en el mundo de la lucha libre profesional femenina de los años ochenta. La serie sigue a un grupo diverso de mujeres que forman parte de Gorgeous Ladies of Wrestling mientras lidian con rivalidades personales y profesionales.

Netflix renovó originalmente la serie para una cuarta y última temporada en 2019, pero la canceló un año después. La razón oficial fue el confinamiento por la pandemia de COVID-19. Sin embargo, la decisión resultó particularmente dolorosa porque los fanáticos estaban muy cerca de ver la historia completa. La tercera temporada había obtenido excelentes críticas y terminaba con Betty Gilpin comprando una cadena de televisión y ofreciendo a Ruth dirigir una nueva serie de GLOW, un cambio en la dinámica de poder que prometía explorar nuevos territorios narrativos. Aunque las complicaciones logísticas derivadas de la pandemia fueron reales, queda la duda de si Netflix habría hecho un esfuerzo mayor de renovación si la serie hubiera tenido números de audiencia extraordinarios en lugar de simplemente buenos.
Santa Clarita Diet (2017-2019): el misterio de la perfección cancelada
Sheila Hammond (Drew Barrymore), una agente inmobiliaria de vida convencional, desarrolla repentinamente un apetito insaciable por carne humana tras comer mariscos en mal estado. Junto a su esposo Joel (Timothy Olyphant), la pareja intenta mantener las apariencias mientras busca una cura y alimenta el nuevo estado zombi de Sheila.

Esta comedia de terror representa uno de los casos más desconcertantes. La tercera temporada obtuvo un 100% en Rotten Tomatoes, una calificación perfecta que no impidió su cancelación en 2019. Netflix nunca explicó públicamente los motivos, lo que generó especulaciones sobre si el presupuesto (que incluía efectos especiales para las escenas de zombis) no se equilibraba con la audiencia. El final mostraba a Joel convertido en zombi como su esposa Sheila, un giro que abría infinitas posibilidades narrativas.
Los abandonados (2025): problemas de producción y críticas mixtas
Fiona Nolan (Lena Headey), una mujer irlandesa, lidera un grupo de personas marginadas —huérfanos, inmigrantes y trabajadores humildes— en el territorio de Washington en 1854. Enfrentados a la poderosa familia Van Ness, encabezada por Constance (Gillian Anderson), luchan por conservar sus tierras ricas en plata ante la amenaza de expropiación.

Esta serie western del creador de Sons of Anarchy, Kurt Sutter, fue cancelada este enero después de una sola temporada, a pesar de haber acumulado 19,8 millones de visualizaciones en sus primeros 28 días desde el estreno en diciembre de 2025. La producción estuvo marcada por turbulencias creativas desde el principio: en octubre de 2024, Sutter abandonó el proyecto cuando faltaban pocas semanas de rodaje, después de que Netflix viera los primeros cortes de la serie. Esta salida impactó negativamente tanto la narrativa como la recepción crítica, que fue mayormente desfavorable con un 31% de aprobación en Rotten Tomatoes. Además, la serie sufrió recortes presupuestarios que redujeron la temporada de diez a siete episodios. Aunque el interés inicial fue prometedor, la audiencia disminuyó rápidamente en las semanas siguientes al estreno. El caso de Los abandonados demuestra que los problemas en los bastidores pueden ser tan letales para una serie como los números de audiencia insuficientes.
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