Jessie Inchauspé, bioquímica experta en glucosa: “La fruta no es natural, es producto de la ingeniería humana”
Jessie Inchauspé, bioquímica experta en glucosa, aseguró que estos alimentos fueron modificados genéticamente en la historia con fines económicos para ser “extra dulces”
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Aunque algunas personas no lo sepan, muchos de los alimentos que ingerimos en la actualidad están modificados por la acción humana, incluso aquellos que provienen de la naturaleza. La bioquímica experta en glucosa, Jessie Inchauspé, explicó que las frutas no eran así como ahora en la antigüedad, sino que fueron alteradas para tener otros valores nutricionales que las volvieron “extra dulces”.
Factores como la genética, las técnicas de cultivo, la calidad del suelo y la rentabilidad económica fueron dando lugar a frutas y verduras de apariencia muy atractiva pero con una calidad nutricional considerablemente menor. Por eso, es recomendable saber cómo ingerir estos alimentos para sacarle el mejor provecho.
“Es como los perros. Todas las razas de perros actuales, desde los chihuahuas hasta los golden retrievers, descienden de los lobos. Los seres humanos cruzaron lobos para crear estas diferentes razas de perros. Los seres humanos somos muy buenos criando seres vivos para que sirvan a nuestros propósitos. Y con la fruta ocurre lo mismo”, aseguró Inchauspé invitada al ciclo de entrevistas The Diary Of a CEO.

En ese sentido, la experta aseguró que la fruta hoy en día es consecuencia de la “ingeniería” humana. “Si comparás una banana ancestral o una manzana ancestral con una moderna, son completamente diferentes. Por ejemplo, la banana ancestral era pequeña, llena de fibra, semillas y no muy dulce. Y luego la banana moderna está llena de azúcar, es baja en fibra, muy fácil de comer. Eso lo debe saber la gente. La fruta no es natural. La fruta es producto de la ingeniería humana”, aseveró.
Ante ese cambio genético, Inchauspé explicó cómo se deben ingerir estos alimentos para obtener sus beneficios. “Una pieza de fruta entera también contiene fibra y agua. Por lo tanto, aunque haya sido cultivada para tener mucho azúcar, la fibra y el agua reducen la rapidez con la que el azúcar llega a nuestro torrente sanguíneo, lo que la hace más o menos aceptable para nosotros”, señaló.
El problema según la especialista viene cuando se “desnaturaliza” esa fruta. “Para hacer jugo de naranja, se desecha parte de la naranja, se desecha la parte sólida, que es la fibra. Así que te quedás con el azúcar de una fruta muy azucarada, agua y nada de fibra. Como resultado, estás ingiriendo una cantidad muy poco natural de azúcar en tu torrente sanguíneo sin fibra que te proteja contra el pico de glucosa”, advirtió y aclaró que las frutas deben comerse enteras, como vienen.

“La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo máximo de 25 gramos de azúcar al día. Por lo tanto, con solo un vaso de jugo de naranja por la mañana, que exprimes en casa y que crees que es bueno para vos, ya estás alcanzando el límite máximo de azúcar recomendado”, aseguró.
Este azúcar presente en las frutas puede ser peligroso para personas con factores de riesgo. “La mayoría de las personas con diabetes beben este vaso de jugo de naranja pensando que les ayuda con su enfermedad. Por eso, me gustaría ayudar a las personas a comprender lo que realmente necesitan hacer para sentirse mejor, de modo que no sean víctimas del marketing”, concluyó la bioquímica.
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