Laura Romano, nutricionista especialista en dietas: “Ni las medialunas engordan ni las tostadas light adelgazan”
La profesional analiza los errores frecuentes en la alimentación cotidiana; advierte sobre los riesgos de establecer reglas estrictas al ingerir alimentos
3 minutos de lectura'

La nutricionista especialista en dietas, Laura Romano, plantea una mirada crítica sobre las etiquetas que la sociedad impone a ciertas comidas. Según la profesional, la percepción pública sobre el impacto de la ingesta de panificados posee errores conceptuales. En ese sentido, afirma que los alimentos carecen de “propiedades mágicas” para modificar el peso corporal de manera inmediata.
El mito de los “alimentos malos y los alimentos buenos”, según Laura Romano
“Ni las medialunas engordan ni las tostadas light adelgazan”, sostuvo Romano en un video que publicó en su perfil de Instagram. El problema surge cuando las personas adoptan una postura rígida frente al consumo. Muchos comensales experimentan sensaciones de culpa tras ingerir un producto catalogado por el sentido común como “poco saludable”, una emoción negativa que genera el abandono de los hábitos alimentarios planificados.

Cuando una persona considera que un alimento específico arruina su dieta, cualquier porción mínima se transforma en un error, una dinámica que desencadena una conducta de extremos. El individuo pasa de la restricción total a la ingesta desmedida al pensar que ya perdió el control de su situación. La nutricionista enfatiza que este tipo de reglas rígidas resultan contraproducentes para cualquier proceso sostenido en el tiempo.
La “perfección” representa un obstáculo para la adherencia a un patrón alimentario. “Lo perfecto es enemigo de lo bueno, de lo posible y de lo sostenible”, asegura la especialista. El riesgo de intentar cumplir normas estrictas radica en el momento de la transgresión, ya que al romper esa regla, el paciente experimenta frustración y tiende a tomar decisiones erróneas constantes. El alimento en sí mismo no es el causante del problema, sino la estructura mental impuesta por el propio sujeto sobre su régimen diario.

Las recomendaciones de la especialista en dietas
La profesional propone desterrar la división binaria entre productos permitidos y prohibidos. El enfoque correcto requiere la construcción de un patrón nutritivo y saludable con capacidad de permanencia e insiste en la importancia de integrar el placer dentro de la alimentación cotidiana. Aquellos ingredientes que el sentido común tilda como malos deben convivir dentro de una planificación balanceada.
Asimismo, invita a reflexionar sobre las etiquetas personales aplicadas a la comida. Según sus observaciones, catalogar los productos de esta forma distorsiona la relación con el acto de comer. La flexibilidad y la moderación aparecen como pilares fundamentales para alcanzar objetivos nutricionales reales sin caer en los ciclos de restricción y culpa que afectan a tantas personas en la actualidad.
La especialista enfatiza la necesidad de abandonar la búsqueda de una alimentación perfecta, donde la clave reside en fomentar la sostenibilidad. La alimentación saludable debe incluir aquello que genera disfrute para evitar la sensación de estar en falta. El bienestar a largo plazo depende de la capacidad de mantener decisiones sensatas sin caer en el abismo que separa la nada del todo. La nutricionista insiste en la separación definitiva de estas ideas para lograr una salud estable.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
- 1
En la calle: a pesar de la generosidad de sus fans para pagar sus deudas, Mickey Rourke fue desalojado de su casa
2Los posibles escenarios que enfrenta Irán y la “falta de estrategia” de EE.UU., según el experto europeo Bruno Tertrais
3Le jugaron una broma de mal gusto a su profesor de secundaria y murió
4Una automotriz lanza la nueva versión de su pickup con precio y equipamiento confirmado







