
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

El mate es una tradición profundamente arraigada en Argentina, Uruguay, Paraguay y otras regiones de Sudamérica. Pero, además de formar parte de la vida cotidiana de millones de personas, distintos estudios científicos comenzaron a analizar en profundidad qué efectos genera realmente esta bebida en el cuerpo humano.
En los últimos años, investigadores de distintas universidades y organismos científicos encontraron que la yerba mate posee compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes capaces de influir sobre diferentes funciones del organismo.
“En los últimos años, un número creciente de artículos científicos demostraron un impacto relevante de las propiedades de la yerba mate en la salud que se ha atribuido a sus compuestos bioactivos y su actividad antioxidante”, explicó Ariel Brun, director del Laboratorio de Biología Ósea de la Universidad Nacional de Rosario, en una entrevista con National Geographic.

Según detalló el especialista, algunos estudios detectaron efectos positivos relacionados con el control del peso corporal, el metabolismo de las grasas, la protección cardiovascular y la actividad antidiabética. Además, también se observaron propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, antimutagénicas e incluso ciertos efectos neuroprotectores vinculados con el funcionamiento cerebral.
Actualmente, Ariel Brun y un grupo de especialistas del Laboratorio de Biología Ósea de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR estudian cómo impacta la yerba mate sobre el tejido óseo. Los primeros resultados mostraron que las personas consumidoras habituales de mate cebado presentarían una densidad mineral ósea significativamente mayor, algo que también se observó en animales de experimentación y en mujeres postmenopáusicas.
Aunque todavía continúan las investigaciones, los especialistas creen que los antioxidantes presentes en la yerba podrían desempeñar un papel importante en ese efecto protector.

A pesar de sus beneficios, los especialistas también advierten sobre algunos cuidados importantes vinculados con el consumo excesivo o las altas temperaturas. En 2016, un grupo de trabajo convocado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud, analizó la relación entre el mate y ciertos riesgos para la salud.
Tras revisar distintos estudios, los expertos concluyeron que no existe evidencia concluyente que relacione el mate con el cáncer cuando se consume a temperaturas normales. El principal problema aparece cuando las bebidas se toman demasiado calientes de manera habitual, ya que eso puede afectar los tejidos de la boca y el esófago.
Por otro lado, uno de los mitos más repetidos sostiene que la yerba mate provoca gastritis. Sin embargo, según explicó Ariel Brun, los estudios preliminares realizados hasta el momento no encontraron una asociación directa.

Aun así, algunas personas podrían experimentar molestias digestivas leves, como distensión abdominal o sensación de acidez, por el volumen de líquido consumido o por ciertos componentes de la yerba que afectan el sistema gastrointestinal en organismos sensibles.
Aunque el mate puede formar parte de una alimentación saludable, algunos especialistas recomiendan moderar su consumo en determinados casos específicos; entre ellos se encuentran:



