Giro inesperado: ocupó un terreno durante 30 años, lo llevaron preso y un millonario le regaló una fortuna
Luego de que su vecino lo denunciara, David Lidstone fue detenido por negarse a abandonar la propiedad; al poco tiempo, el gesto de un filántropo le cambió la vida
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Un hombre de 81 años era conocido en su pueblo por vivir totalmente aislado en una cabaña. David Lidstone, vecino de New Hampshire, en Estados Unidos, pasó tres décadas en una propiedad en el medio del bosque junto al río Merrimack. Apodado como “River Dave” (”Dave, el del río”), siempre tuvo un perfil muy bajo hasta que todo cambió: hace unas semanas, su historia se hizo famosa a lo largo y ancho del país luego de que fuera encarcelado por ocupar un terreno de forma ilegal.
El 15 de julio último, “River Dave” fue acusado por Leonard Giles, de 86 años, dueño de la casa que está junto a la de Lidstone. La policía acudió a la residencia e intentó desalojar a David, pero el hombre se negó, por lo que quedó detenido por desacato civil. Luego, los oficiales le ofrecieron darle la libertad si recapacitaba y vaciaba la vivienda que estuvo ocupando durante los últimos 30 años. Sin embargo, “River Dave” mantuvo su postura. De la misma forma, cuando se presentó a declarar ante la Justicia, aseguró que no tenía intenciones de abandonar su hogar.
Días después, su cabaña apareció incendiada. Los bomberos debieron acudir al lugar para controlar el fuego y, ahora, las autoridades investigan si se trató de un accidente o si, como sospechan, fue intencional.

“La gente de la zona estaba devastada”, dijo a AP Jodie Gedeon, una kayakista que frecuenta el lugar. La mujer contó que muchos de los residentes tuvieron intenciones de colaborar para resolver el conflicto de Lidstone y que, incluso, contemplaron la posibilidad de negociar con el propietario de la casa de al lado un acuerdo justo para ambas partes. Sin embargo, en medio del drama por la ocupación, más allá de la puja entre Dave y su vecino, se determinó que su precaria vivienda viola normas urbanísticas y ambientales, complicando aún más su situación.
Finalmente, quien dio una solución fue Alexander Karp, director ejecutivo de la empresa de software Palantir Technologies. Además de ser multimillonario es un filántropo preocupado por cuestiones sociales y decidió obsequiarle a Lidstone los 180.000 dólares que necesita para reconstruir su cabaña en otro lugar del bosque.

“Me siento tan bien, como nunca me había sentido’', dijo David a AP en los últimos días. “Vivo en el bosque porque me gusta estar solo, lejos de la gente, así que no estoy nada acostumbrado a esta publicidad’', explicó. Totalmente emocionado, se refirió al gesto de Karp: “¿Cómo puedo expresar mi gratitud ante algo así? Empiezo a llorar cada vez que pienso en eso. Para un viejo leñador que siempre tuvo que trabajar, que alguien te dé esa cantidad de dinero es algo increíblemente difícil de entender”.
Lidstone, quien actualmente se está alojando con amigos, dijo que trató de regresar a su antigua casa para recoger algunas cosas, pero le dijeron que primero tenía que acudir a la policía.
“Lo que más quería recuperar era mi Biblia”, comentó. “Afortunadamente, la policía de Canterbury se la llevó… Tenía las llaves de la cabaña y la cabaña es solo cenizas. Así que tengo las llaves al corazón de Dios, y eso es todo’'.
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