Delito: la reacción de los vecinos se expone con advertencias en pasacalles

En las calles de Isidro Casanova aparecieron carteles con advertencias a los delincuentes
En las calles de Isidro Casanova aparecieron carteles con advertencias a los delincuentes Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
Belisario Sangiorgio
Ariel Festa
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31 de julio de 2020  • 05:27

El hartazgo por la repetición de robos emerge en el conurbano con fuertes imágenes dispersas, en un troquelado de situaciones violentas que pueden representar un aviso sobre vecinos que empiezan a tomar decisiones por su cuenta al sentirse desamparados ante el delito. Por las calles de Buenos Aires circuló a contramano un automovilista que perseguía al motochorro que había robado su celular. Su historia terminó con un choque y la muerte de otro conductor. Esa intempestiva y peligrosa reacción de ir en busca del ladrón no parece ser un caso aislado. En otros barrios se da el alerta sobre lo que puede suceder. Se repiten los pasacalles con leyendas de vecinos organizados contra los delincuentes. Esos carteles se vieron por primera vez en la ciudad de Santa Fe, en diciembre pasado, y ahora llegaron a los municipios bonaerenses.

"Atención, chorros: dedíquense a otra cosa. Acá estamos organizados", es el mensaje colgado entre las veredas de un barrio de Isidro Casanova. No muy lejos de allí apareció otro pasacalle con una similar proclama y el agregado "acá también tenemos palos". Esa referencia a una "ley del garrote" puede ser fácilmente decodificada por los delincuentes locales. Es que la semana pasada un ladrón fue apaleado por vecinos en esa localidad de La Matanza.

"Los ladrones no son de esta zona, sino que pasan, y roban. Llegan desde villas cercanas, en motos, en autos. Asaltan entre cuatro, o cinco, siempre armados". contaron a LA NACIÓN integrantes de la junta vecinal de Isidro Casanova.

Y agregaron: "Seguimos viendo el crecimiento de la inseguridad. Más allá del compromiso político, es necesario un compromiso de las autoridades policiales para revertir esta situación". En esa zona del conurbano había aparecido hace pocos días otro pasacalles con advertencias en el barrio Atalaya: "Rastrero, si venís al barrio a robar, olvidate, no llamamos a la policía, arreglamos nosotros".

Uno de los pasacalles instalados en el barrio Atalaya, en Isidro Casanova
Uno de los pasacalles instalados en el barrio Atalaya, en Isidro Casanova Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli

También los vecinos del barrio Juan XXIII, en la ciudad de Luján, expusieron su cansancio ante los robos con un cartel callejero: "Si robas en el 'Juancho', no llamamos a la policía...lo arreglamos nosotros".

Quienes reclamaron en los últimos días por mayor seguridad en ese barrio expresaron: "Después de las 21, esto es tierra de nadie. La policía no aparece. Pero se preocupan si ponemos un cartel, mandaron cinco patrulleros, dos motos, y nos increpan con un pasacalles. Estamos cansados".

En Luján también aparecieron la advertencia callejeras a ladrones
En Luján también aparecieron la advertencia callejeras a ladrones

Los habitantes de la localidad de Villa Luzuriaga también se manifestaron por el aumento de los casos de inseguridad. Juan, uno de los vecinos que pide mas vigilancia en esa zona de La Matanza, resumió con su experiencia aquello que sucede en esas calles: "Vivo el aislamiento con miedo. Es una locura. Te roban en cualquier horario, en cualquier lugar. No sabés en qué momento te va a tocar. Es un descontrol, es tierra de nadie. Roban a los abuelos, a los niños. No puedo ir caminando tranquilo al supermercado, desconfías de todos. Esto no es vida. Estamos desamparados. Hicimos marchas, pero nunca recibimos respuestas. Veo muchas motos y autos sin patentes. Hace dos semanas, me persiguieron con dos motos, me apuntaron con un arma".

Los vecinos se organizan para defender su barrio en forma comunitaria
Los vecinos se organizan para defender su barrio en forma comunitaria Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli

Patricia, también vecina de Luzuriaga, agregó: "Estamos preocupados, no nos cuida nadie". En esa línea, una joven llamada Griselda, indicó: "En el barrio Manzanares de Villa Luzuriaga roban durante todo el día; roban con motos, con bicicletas que simulan estar en trabajo de reparto, con autos y también con carros tirados por caballos".

El grupo Vecinos Unidos, del barrio San Carlos II, en Esteban Echeverría, se sumaron al nuevo estilo de avisos callejeros. "Rastrero, en esta zona no llamamos a la policía...si te agarramos, la arreglamos", fue el mensaje enviado en el pasacalles. Matías, uno de los referentes de esa agrupación vecinal, señaló: "Hace cinco años que comenzamos con las reuniones, entre nosotros, y también con los funcionarios. Las dos problemáticas más graves son la inseguridad, y la falta de agua potable. Se cometen tres o cuatro robos por día. Nosotros tenemos alarmas vecinales, cámaras vecinales, y grupos de WhatsApp con cerca de mil vecinos. Pero los delincuentes no tienen miedo, ni a la alarma ni a nosotros. Sentimos una bronca y una impotencia terrible, porque no sabemos qué hacer".

El cartel expuesto en el barrio San Carlos II
El cartel expuesto en el barrio San Carlos II

Este mes en Marcos Paz funcionó ese sistema de alarma vecinales que instalaron vecinos en varios barrios bonaerenses. Una maestra pudo activar la señal sonora cuando un ladrón ingresó en su casa. El delincuente fue perseguido por vecinos y atrapado luego de correr un par de cuadras. "Que filmen a esta rata que viene a robar al barrio", se escuchó en el video que registró esa acción. "Estoy podrido. Yo me rompo el alma para tener lo poco que tengo, como todos nosotros acá. No estudié, pero no salgo a robar. Agarrá una pala, vago", le reclamó al ladrón uno de los vecinos que retuvo al joven hasta la llegada de la policías. Menos suerte contra un delincuente tuvo allí Jorge Carreño, asesinado de un disparo.

Los pasacalles representan el cansancio de los vecinos frente al delito
Los pasacalles representan el cansancio de los vecinos frente al delito Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli

Tras ese homicidio y por los constantes robos, familias del barrio Santa Catalina cortaron la ruta 40, en la zona de ingreso a la ciudad de Marcos Paz, para reclamar mayor seguridad en la zona. Mariana es comerciante y vive en el barrio Santa Catalina. Contó que como medida de protección, los propios vecinos instalaron 13 alarmas en el barrio. "Estábamos por poner una alarma en la cuadra de la familia Carreño, que era una de las que nos faltaba, y lo mataron", indicó Mariana, que en su almacén tuvo que poner seis cámaras de seguridad y un sistema de alarmas para sentirse protegida. Sospecha que los delincuentes conocen todos los movimientos del barrio.

"Tengo hijos y no me gustaría matar a una persona. Vos matás a un chorro y vas presa. Yo quiero estar con mi familia tranquila y en mi casa. Pero ante la falta de justicia y seguridad, a la fuerza tendremos que hacer justicia por mano propia", relató otra de las vecinas que se manifestaron en la ruta 40 y que expone, al igual que los pasacalles, el sentimiento de hartazgo de vecinos en la profundidad de Buenos Aires.

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