
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

A través de una publicación oficial, el gobierno de Donald Trump comunicó un cambio en la pirámide alimenticia y las guías de alimentación que recomiendan las autoridades de Estados Unidos. Para analizar su objetivo y cómo se ordena la guía de alimentos en nuestro país, la nutricionista Candela Lepera dialogó con LN+ y aseguró que “es importante cultivar lo social en nuestras decisiones alimentarias”.

“El objetivo es mejorar la calidad alimentaria y buscar una mejor salud. Con este reordenamiento se busca generar un impacto y posicionar estos temas para repensar la salud y cómo uno come”, sostuvo Lepera sobre el cambio impulsado por el secretario del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés), Robert F. Kennedy Jr..
Según afirmaron las autoridades de ese país, la medida busca contrarrestar los efectos de una crisis sanitaria.

Al momento de referirse a la jerarquización alimentaria en el país, la experta dijo: “En Argentina antes teníamos un óvalo y, desde 2016, un plato que muestra la frecuencia diaria de consumo”. “En el centro tenemos el agua y alrededor una proporcionalidad de lo que tenemos que comer a lo largo del día”, detalló Lepera.
En palabras de la experta, “lo que se intenta impulsar con esta gráfica es recalcar la importancia de hacer más actividad física y consumir menos sal”. A partir de la medida implementada recientemente por la gestión Trump, señaló: “En la Argentina sacamos estas guías cada 10 años. En Estados Unidos, cada cinco”.

Otra de las discusiones que inauguró esta nueva pirámide es la referida al consumo de carne.
“En muchos países se sostiene que no hace falta comer carne todos los días, sino que se habla de una frecuencia semanal. Pero estas nuevas guías hablan de un consumo diario“, expuso la nutricionista.
Sobre las cantidades consideradas aptas, manifestó: “Lo ideal serían 150 gramos diarios de carne preferentemente magra. Algo así como una pata muslo o un churrasco mediano”.

En su intercambio con LN+, la profesional también resaltó un ítem disruptivo. “Esta publicación es muy interesante porque hay un apéndice que habla de la población vegetariana y vegana. De cómo reemplazan la proteína con legumbres y cereales integrales”, graficó.
Con el objetivo de aquietar controversias, Lepera sumó: “Estas nuevas guías son menos polémicas de lo que se intenta instalar”.

Ante la consulta de si es posible reemplazar la carne, la especialista respondió que sí. “Por ahora, todos mis pacientes vegetarianos están vivos”, resaltó, en tono jocoso.
“Si fuera por mí, pondría al azúcar por fuera de la gráfica: en una esquinita en la que casi ni apareciese”, señaló Lepera y agregó: “Pero bueno, una cosa es lo que uno propone como política alimentaria. Y otra lo que finalmente sucede en la calle“.
En consonancia, aclaró: “Hay consumos que están sujetos a lo social. Imaginate que te invite a mi cumpleaños y no haya torta. Y que les diga a todos mis invitados: ‘chicos, una manzana para cada uno y a la casa’. Por eso hay que saber adaptarse”.
Al final de la conversación, se coló el nombre de un país que por estas horas está en boca de todos: Venezuela. “Si hablamos de cómo se ordena la alimentación, Venezuela tiene como base al agua, y está integrada por alimentos más autóctonos de la región. Esa guía se diseñó en 1991 y nunca más se actualizó”, concluyó la nutricionista.



