Lecciones sobre el golpe de 1976 en la Academia Nacional de la Historia, para todo público
María Sáenz Quesada, Pablo Gerchunoff, Hugo Vezzetti, Fernando Devoto y Sebastián Carassai y la uruguaya Vania Markarian analizarán aspectos políticos, económicos y culturales de la última dictadura militar argentina
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Cincuenta años no han pasado en vano e historiadores y ensayistas destacados lo confirman en la jornada “Reflexiones sobre el golpe de 1976. Historia en tiempos de memorias”, que se desarrolla este jueves entre las 14:30 y 18:45, en la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina (ANH, Balcarce 139), con entrada libre y gratuita. También se transmite por el canal de YouTube la institución. Participan los historiadores, investigadores y académicos María Sáenz Quesada, Pablo Gerchunoff, Hugo Vezzetti, Fernando Devoto y Sebastián Carassai y la historiadora uruguaya Vania Markarian. Está previsto un homenaje al historiador Miguel Ángel de Marco, el miembro de número más antiguo de la institución, que falleció el lunes a los 86 años.
Desde perspectivas académicas y a la vez plurales, el acontecimiento que signó décadas de historia argentina será abordado a escala nacional y regional, en dos temporalidades -el tiempo corto y medio de los acontecimientos políticos y económicos, y el de los procesos culturales y sociopolíticos de largo plazo- y a través de las miradas de actores y espectadores extranjeros.

“En el análisis del clima en que se gestó el golpe militar del 24 de marzo, cabe preguntarse si fue inevitable, y si esto fuera verdad, por qué razones nuestra sociedad aceptó el establecimiento de una dictadura sin controles ni límites; cuáles fueron los pasos sucesivos que fortalecieron al sector de las fuerzas armadas que fue golpista desde siempre y cómo se acallaron las voces de los que buscaron consensos mínimos para evitar el desenlace, incluso mediante un acuerdo con el poder militar, pero sin otorgarle la plena autonomía que alcanzó con el golpe, y poco antes también”, dice a LA NACION la académica María Sáenz Quesada, que abrirá el encuentro con su ponencia “1973-1976, La construcción del hecho ‘inevitable’”.
Para Quesada, esto implica observar “el comportamiento de la clase política, que era la que tenía en sus manos una salida institucional; de la presidente Isabel Perón y de su entorno; de los sindicatos ortodoxos y de los combativos; de la Iglesia católica dividida entre conservadores y tercermundistas; del gran empresariado; de las organizaciones armadas, que generaron más violencia y solo lograron fortalecer a la represión estatal clandestina; de los formadores de opinión que día a día mostraban el hecho inevitable y de las fuerzas armadas, cuyos mandos no golpistas fueron apartados en sucesivas rebeliones internas”.
“En ese clima de miedo, el país se entregó a hechos que años más tarde, cuando se conocieron en toda su dimensión, dieron lugar al ‘Nunca Más’, palabras que expresan, hasta ahora, un compromiso de ciudadanía”, concluye.
El académico y profesor Pablo Gerchunoff se referirá a las políticas económicas argentinas, antes y después del golpe de 1976. El historiador propone dos enfoques para interpretar, desde una perspectiva económica, el camino que condujo al golpe militar. El primero conlleva una “mirada larga” que conecta los hechos con el nacimiento del peronismo: 1976 con 1946. “La idea central es que 1976 fue un intento fundamentalista de desperonización económica, social y política de la vida argentina”, indica. El segundo enfoque conecta el pronunciamiento militar con un conjunto de eventos externos e internos que, comenzando con el Nixon shock del 15 de agosto de 1975, dislocaron un modo de ser de la economía mundial y un modo de ser de la economía argentina.
En el enfoque de largo plazo, la palabra clave es, según Gerchunoff, “disciplina”: disciplinamiento de una “sociedad rebelde” que oponía una valla al orden capitalista, en términos de Adolfo Canitrot en 1980. En del corto plazo, “desorientación”, y abarca a dos gobiernos, el de Isabel Perón y el militar, unificados por la violencia (que experimentó un salto cualitativo con la dictadura) y por la incertidumbre de una incipiente globalización financiera.
Antes de la pausa para el café, el investigador Hugo Vezzetti dará la conferencia “Violencia política y guerra interna en la Argentina: una perspectiva de largo plazo”.
“Me propongo tomar la dictadura como un acontecimiento en el que confluyen y se condensan series históricas de más larga duración -dice Vezzetti-. El esbozo de una genealogía de la violencia y de la legitimación de la violencia, y las figuras de la ‘guerra interna’ y el ‘enemigo interno’, comienzan antes del golpe de 1930 y quedan fijados en la prevención y la represión del comunismo en los años treinta, en la ideología de los coroneles, en 1943, y en la Constitución de 1949, en los comienzos de la Guerra Fría. El bombardeo a la Plaza de Mayo, en junio de 1955, produce una primera escena de guerra abierta que no se continúa con la represión militar del Cordobazo, apegada a la legalidad de facto. Desde 1973, los asesinatos de oficiales jóvenes por parte de la guerrilla contribuyen decisivamente a la radicalización de la organización militar. Finalmente, surgen las preguntas sobre la degradación profesional y moral de la organización militar en 1976 que excede incluso los principios de la guerra antisubversiva”.
“La serie y el caso. El golpe de 1976 en la secuencia de golpes sudamericanos (1964-1976)” es el título de la conferencia del presidente de la ANH, el historiador Fernando Devoto.
“Los historiadores, hostiles a las generalizaciones y la búsqueda de leyes, estudian casos singulares e irrepetibles -dice a este diario-. Uno de ellos pueden ser los que agrupamos bajo la noción de golpe de Estado. Sin embargo, pese a su unicidad, pueden ser puestos en secuencia con otros casos semejantes y construir con ellos una serie. Hay dos posibilidades, una serie temporal en un único país, en la Argentina entre 1930 y 1976, que construyen un horizonte de expectativa hacia los golpes, o una secuencia regional que busque pensar no solo semejanzas y diferencias sino, sobre todo, difusión e imitación de modelos entre unos y otros. Esta secuencia construye otra serie, entre el golpe de Estado en Brasil de 1964 y los argentinos de 1966 y 1976, y entre ambos los casos uruguayo y chileno”.
El investigador y profesor Sebastián Carassai hablará sobre el “enigma argentino” del golpe de Estado, visto desde las páginas del Washington Post, entre 1974 y1977. “Hacia mediados de los años setenta, The Washington Post era uno de los diarios de mayor prestigio del sistema mediático estadounidense -refiere-. Editado por Katharine Graham, el rol clave que jugó en revelar los papeles del Pentágono y en el escándalo del Watergate lo habían convertido en lectura obligada de decisores políticos, diplomáticos, empresarios, académicos y formadores de opinión. ¿Qué visión ofreció a su audiencia de aquella Argentina que, entre 1974 y 1976, se debatía entre mantener la legalidad constitucional o recaer en una nueva intervención militar? Mi trabajo responde a esa pregunta, analizando la cobertura que, semana a semana, sus corresponsables en Buenos Aires y sus periodistas en Washington acercaban a sus lectores. Recupera una mirada a la vez informada y distanciada de las pasiones argentinas, no tanto por considerar que acierte en sus análisis sino por reconocer su influencia en las representaciones que de la Argentina se elaboraban en el extranjero”.
Por último, la doctora en Historia Latinoamericana Vania Markarian brindará la conferencia “Miradas de los exilios uruguayos sobre el golpe argentino de 1976 y sus impactos”.
“El golpe argentino de 1976 tuvo un profundo impacto en la región -afirma-. Los miles de exiliados latinoamericanos que se habían radicado en Buenos Aires al huir del autoritarismo en sus países se dieron cuenta entonces de que el Cono Sur, espacio de su actividad política extendida, se había cerrado para casi cualquier forma de militancia revolucionaria. En el caso de los uruguayos, fue el asesinato de los parlamentarios Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz el 20 de mayo de 1976, en Buenos Aires, en una operación conjunta entre ambas fuerzas represivas, el punto de quiebre simbólico de una revisión que los llevó de la revolución a los derechos humanos: de una forma de entender la política como la línea de posibilidad del cambio social a otra destinada fundamentalmente a proteger la integridad física de los militantes, antes héroes y mártires de la revolución y ahora víctimas de las violaciones a los derechos humanos”.
Roy Hora ingresa en la Academia
El próximo martes a las 18, el profesor y doctor en Historia Moderna Roy Hora ingresará a la ANH como académico de número, en un acto encabezado por el presidente de la institución. El discurso de recepción estará a cargo del vicepresidente primero de la entidad, doctor en Historia Eduardo José Míguez. La disertación de Hora se titula “¿Por qué salió tan mal? En torno a las raíces históricas de la declinación económica argentina”.
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