Game of Thrones: Stark, la familia que resistió y resultó ganadora del juego

Sansa, Bran, Jon y Arya, de sobrevivientes a vencedores
Sansa, Bran, Jon y Arya, de sobrevivientes a vencedores
Dolores Moreno
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20 de mayo de 2019  • 11:43

Los Stark son los verdaderos protagonistas de Game of Thrones . El linaje con el que arranca la serie de HBO , encabezado por Eddard Ned Stark (Sean Brean), es el que queda mejor parado al finalizar la ficción inspirada en los libros de George R.R. Martin . Sansa ( Sophie Turner ) es nombrada Reina en el Norte; Arya ( Maisie Williams ) decide partir con rumbo incierto a descubrir territorios desconocidos al Oeste, donde se acaba el mapa; Jon Snow ( Kit Harington ), el nuevo gran héroe que terminó con la amenaza de Daenerys (Emilia Clarke), queda representando a su pueblo y vuelve a la tierra donde estuvo durante los años que cuidó el Muro y, por último, Bran, el roto (Isaac Hempstead Wright) es elegido como el nuevo rey de Westeros.

Los inicios no fueron gentiles para los Stark: en los primeros episodios, la feliz familia de Winterfell vivió varios reveses. Bran, uno de los más chicos de la Casa, fue arrojado al vacío por Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau) y quedó inválido; en paralelo, su padre dejó sus tierras por designio del rey Robert Baratheon (Mark Addy) y partió a King´s Landing como Mano -donde, tras la muerte del monarca, terminó decapitado por su supuesto heredero-. Sin embargo, las cosas mejoraron para ellos. Aunque no todos llegaron para contarlo. Después de la inesperada muerte de Ned, siguió la boda roja, donde Catelyn Tully (Michelle Fairley), la madre del clan, su hijo mayor Robb (Richard Madden), su mujer y su heredero en camino fueron brutalmente asesinados, luego de ser traicionados por Lord Frey. No conforme con eso aún faltaba otra muerte más: la de Rickon (Art Parkinson), el más chico de los Stark fue asesinado a sangre fría frente a los ojos de Jon y Sansa por el sádico Ramsay Bolton (Iwan Rheon).

Si bien el resto llegó con vida y tuvo un final acorde a su personalidad, el camino no fue fácil para ninguno de ellos.

Sansa

Sansa, la chica que nació para ser reina
Sansa, la chica que nació para ser reina Crédito: HBO

La que nació con alma y estampa de reina. Sansa había sido entrenada para convertirse en reina. Desde los primeros tiempos de GOT, la colorada se mostraba más interesada en seguir los pasos de una monarca que en conectar con su hermana, pero para lograr su objetivos, tuvo que vivir momentos que la forjaron a hierro y que le sacaron toda su dulce inocencia. A lo largo de las ocho temporadas que duró la serie, Sansa pasó de un amor platónico por el príncipe Joffrey Baratheon (Jack Gleeson) al odio más profundo: fue él quien ordenó que mataran a su padre frente a sus ojos y, más tarde, la hizo observar su cabeza puesta sobre un palo como señal para el pueblo. También tuvo que vivir dentro de la Fortaleza Roja como la prometida de un rey que se dedicaba a castigarla y una suegra poco piadosa. Fue forzada a casarse con Tyrion Lannister (Peter Dinklage) y culpada de haber participado del plan para asesinar a Joffrey. Escapó gracias a la ayuda de Meñique (Aidan Gillen), quien le enseñó a entender mejor el juego. El exenamorado de su madre la convirtió en su nuevo objeto de deseo, pero en el camino la traicionó al entregarla como esposa de Ramsay Bolton, el villano mejor logrado de la serie. El bastardo devenido en Señor abusó de Sansa desde la noche de bodas hasta que la logró escapar gracias a Theon Greyjoy (Alfie Allen). Desde entonces, Sansa logró imponerse como la clara Señora de Winterfell y fueron sus perspicaces observaciones, su desconfianza y su alma de estratega lo que la mantuvieron fuera de peligro. ¿Su final? Aunque todos la querían como Reina de King´s Landing, ella se conformó con uno: logró liberar al Norte y ser su gobernante.

Arya

Arya, la niña que soñaba con ser guerrera
Arya, la niña que soñaba con ser guerrera

La que mató al Rey de la Noche y vivió para contarlo. Arya tenía el perfil opuesto a su hermana: disfrutaba de jugar con espadas, quería ser una guerrera y no le atraía para nada el deber ser de las Señoras. Sin embargo, ella también fue llevada a King´s Landing junto a Sansa, algo que en lugar de cambiar su personalidad, potenció su misión. La menor de las hermanas logró escapar del castillo cuando su padre fue apresado y vio cómo lo decapitaban escondida entre el pueblo. Su camino fue distinto: se cortó el pelo y simuló ser un hombre para lograr ir al Norte con el resto de su familia. Más tarde, fue rescatada por El Perro (Rory McCann), con quien entabló una relación de amor y odio y quien la sacó desmayada de las inmediaciones de donde tuvo lugar la Boda Roja. Fue prisionera de Tywin Lannister (Charles Dance), el padre de Cersei (Lena Headey), quien nunca se dio cuenta de quién era ella en realidad. Arya vivió la muerte de sus padres sola y sin nadie que la consolara y encontró en la venganza su motor de vida. La famosa lista de gente a la que mataría era lo único que le servía para cerrar los ojos y despertarse en un nuevo día. Vio matanzas, vio traición, vio cómo se llevaban a su amigo Gendry. Rechazó la ayuda de Brienne de Tarth y partió en un barco para Braavos, donde terminaría su entrenamiento. Del otro lado del mar Angosto, Arya junto a Aguja, la espada que le regaló su hermano Jon, conocería mejor a los Hombres sin Rostro. Llegó a quedarse ciega y a tener que combatir con otra de las aprendices a muerte. El retorno de Arya fue como una gran guerrera y su objetivo siguió siendo el mismo: la venganza. Ya en Westeros, la chica sin rostro protagonizó una de las mejores escenas de la sexta temporada: mató a Lord Frey, después de hacerlo comer un pastel hecho con la carne de sus hijos. Su camino solitario dejó de serlo, llegó a Winterfell donde se reencontró con Bran, Sansa y, más tarde, con Jon. Fue ella quien cumplió la sentencia de muerte contra Meñique y terminó con el Rey de los muertos; también, quien se negó a ser la Señora de Gendry Baratheon (Joe Dempsie) y quien llevó su listado hasta el final. Aunque, por consejo de El Perro, desistió de matar a Cersei y resistió junto al pueblo los ataques de Daenerys Targaryen desde su dragón. ¿Su final? Como fue su camino: en solitario y en busca de nuevas aventuras. Partió en un barco al Oeste, donde se termina el mapa, para descubrir nuevos mundos.

Bran

Bran se convirtió en el rey
Bran se convirtió en el rey Crédito: HBO

El cuervo de tres ojos que se convirtió en rey. Bran fue el primero en sufrir las consecuencias de los secretos del poder. En los primeros capítulos de la serie de HBO fue arrojado desde una ventana por Jaime Lannister ( Nikolaj Coster-Waldau ) para ocultar el secreto de la relación incestuosa con su hermana Cersei. Bran pasó varios días inconsciente. Su despertar fue sin recuerdos y, más allá de que se salvó de la muerte, quedó inmovilizado. Su camino fue largo. Tanto él como su hermano Rickon quedaron solos en Winterfell mientras el resto de su familia arrancaba la guerra contra los Lannister, luego de que estos decidieran condenar a la horca a Ned Stark. A Bran lo trataron de asesinar otra vez mientras se recuperaba. Fue gracias a la ayuda de los pocos hombres que quedaban en el Norte y de Osha (Natalia Tena), una salvaje, que los dos menores de los Stark continuaron con vida incluso después de que Theon Greyjoy traicionara a la familia que lo había adoptado. Después de ese suceso, Bran empezó su cruzada hacia el Norte, donde se convertiría en el Cuervo de Tres Ojos. No solo tuvo que resistir el frío y los peligros sino que gracias a los hermanos Jojen y Meera Reed descubrió que sus sueños eran en realidad visiones y aprendió a trasladar su mente al cuerpo de su lobo Verano. Bran finalmente llegó hasta la cueva encantada y conoció a su predecesor, también a los Otros y a los Niños del Bosque. Del otro lado del Muro, empezó con sus viajes al pasado para comprender el presente y también se enfrentó por primera vez al Rey de la Noche. Terminado su entrenamiento y con la ayuda de los Otros, Bran logró volver a Westeros y reencontrarse con sus hermanos. Pero él no era más Bran sino el Cuervo de tres ojos, la "memoria del mundo", como lo llama Tyrion, quien se convierte en su más cercano consejero, nuevamente Mano del soberano. Bran, junto a sus hermanas, condenó a Meñique, también descubrió la verdadera identidad de Jon e ideó el plan para la batalla de Winterfell. A lo largo de esta última temporada, el joven Stark no había tenido mucho más protagonismo que ese y siendo "el que todo lo sabía" no pareció saber cómo evitar la destrucción de King´s Landing. ¿Su final? El más inesperado de la serie. Fue, por sugerencia de Tyrion, elegido como rey de Westeros. El argumento del último Lannister fue "su historia". De la primera víctima del poder al soberano encargado de reconstruir el reino.

Jon

Jon volvió de la muerte para cumplir la más difícil misión: matar a su reina
Jon volvió de la muerte para cumplir la más difícil misión: matar a su reina

El hombre que volvió de la muerte y regresó a donde empezó. Jon fue uno de los personajes más sufridos de GOT. Vivió gran parte de su vida sintiéndose ajeno a la familia por ser el "bastardo" de Ned Stark. Solo los más chicos, Arya, Bran y Rickon, lo aceptaban. Fue designado a la Guardia de la Noche por los celos injustificados que su sola existencia le generaba a Catelyn Tully, la mujer de Ned. Jon vio el devenir de su familia desde el Norte, donde debía cumplir su misión. Se convirtió en un hermano juramentado, abandonando Tierras y la posibilidad de tener una familia. En el Muro comprobó la existencia de los Caminantes Blancos y se perdió entre los salvajes. Pasó gran parte de la serie bajo temperaturas gélidas y tratando de sobrevivir entre quienes lo creían su enemigo. Se alejó de sus votos de castidad y se enamoró de Ygritte (Rose Leslie), a quien traicionó para salvar al resto de los integrantes de la Guardia de la Noche de un ataque sorpresivo de los extramuros. Jon fue elegido como rey en el Norte, salvó el Muro y vio morir en sus brazos a su chica. No conforme con esto, fue asesinado por sus compañeros juramentados y volvió a la vida gracias al Señor de la Luz y a Melisandre. Pero su genio no pudo detenerlo y mantenerlo fuera del alcance de peligro, comandó uno de los ataques contra el ejército de los muertos y recuperó Winterfell en la Batalla de los Bastardos contra Ramsay Bolton. Después de ser elegido como el Rey en el Norte, Jon se alió a Daenerys Targaryen, de quien se enamoró, para conseguir vidriodragón y enfrentar al ejército de los muertos. Desde el castillo de Winterfell, Jon y Dany lucharon desde dragones mientras los muertos se triplicaban. Fue Arya quien logró matar al rey en el Norte y terminar la guerra. Pero el camino de Jon, en realidad el de Aegon Targaryen -hijo de Rhaegar y verdadero heredero del trono de Hiierro- no había terminado. Como había prometido, unió sus fuerzas para ayudar a su reina a derrocar a Cersei y vio con sus propios ojos la matanza que Dany cometió desde el lomo de Drogon. Más allá de amar a su tía, aunque no parecía dispuesto a mantener con ella un romance, Jon -por consejo de Tyrion- terminó con su vida. El hijo de Lyanna Stark volvió a ver morir a su amada. En una escena trágica, Jon, después de decirle que ella era su reina y en medio de lo que parecía un apasionado beso, le clavó un puñal. ¿Su final? Tras pasar un tiempo como prisionero de los Inmaculados, el verdadero heredero al trono volvió a ser condenado a ir al Muro. Jon se reunió con el pueblo, su lobo huargo Fantasma y con los salvajes en el Norte y se sumergió en una nueva aventura: recorrer los terrenos despoblados.

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