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LA NACION revista

Lali: "Quiero dedicarme a esto toda la vida"

Fabiana Scherer
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8 de diciembre de 2019  

La artista argentina dio el salto y se convirtió en una estrella internacional. Mientras graba y canta con grandes figuras, también incursiona en la actuación: está rodando una serie para Netflix y planea otra que producirá MGM

Combinar una entrevista con Lali no resulta fácil. No se trata de egos, nada de eso, sino de una agenda muy ajustada que la tiene moviéndose de un lado para otro. Bromea con que no desarma la valija y con que ni siquiera tiene vida. Se ríe de la idea de ser una hormiguita viajera y se enorgullece al máximo al repasar el año. Lali puede jactarse de haber tenido un 2019 superador. Arrancó el año siendo parte del tradicional Countdown en el Times Square, de Nueva York, junto con Mau y Ricky, los hijos de Ricardo Montaner. Acto seguido, fue tapa de Galore, la revista neoyorquina de moda, tendencias y arte, donde posó ante la cámara del fotógrafo Jared Ryder. Sin moverse de La Gran Manzana, el miércoles 30 de enero vio su rostro junto al de Thalía, la artista mexicana, plasmado en una de las pantallas de Times Square para promocionar el video de "Lindo pero bruto", la canción que fue un éxito indiscutido. Como muestra de su consagración internacional, en febrero, Lali fue la portada de la revista Vogue México, donde protagonizó una producción diferente, en la que se la mostró casi al natural registrada por el prestigioso fotógrafo Guy Aroch. Luego, fue parte de la grilla de Lollapalooza 2019 en Río de Janeiro, e hizo historia, en septiembre, al transformarse en la primera artista argentina en integrar el festival Rock in Rio, luego de sus exitosos shows en Israel y España, donde además, participó en el Festival Únicos en el Teatro Real de Madrid. Imparable, encaró con #BRAVATour, su primera gira por los Estados Unidos, que arrancó el 30 de octubre por Nueva York y recorrió ciudades como Nashville, Chicago y Washington D.C. "Fue tan impactante, tuve todo el tiempo la sensación de que era la primera vez que me subía a un escenario, lo sentí así en cada ciudad que visité".

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

Buena parte de este año lo pasaste en los Estados Unidos, no solo por los shows, sino por la grabación de tu cuarto disco.

Es cierto, el disco se hizo todo allá, entre Miami y Los Ángeles. Y ahora que lo pienso, estuve bastante allá, digo, desde el show con Mau y Ricky. El trabajo con Thalía me abrió las puertas del público hispano. Así que todo se multiplicó.

Es frecuente que los artistas que buscan esta proyección se instalen en los Estados Unidos, ya sea en Miami o Los Ángeles.

Lo sé, pero todavía me cuesta, me tira estar acá. Tengo a mi familia y a mi novio [Santiago Mocorrea], me gusta vivir acá, sentir que tengo un lugar donde volver.

En un universo hipercompetitivo, Lali pisa cada vez más fuerte y se instala como una artista con identidad. "En una industria -y digo la palabra industria en su forma más pura y cruda- como la musical, pocas son las veces en la que la calidad artística define el éxito. Se define más por los números de reproducciones, de cuántos seguidores tenés en las redes. Es una exigencia extraña, de la que formo parte y me hago cargo porque soy parte de la industria, pero a la vez no me identifico con eso, porque no alimenta mi todo artístico. Claro está que cuando saco una canción, la subo y estoy atenta a las visitas, cuántas veces se escuchó, etcétera, pero no hay una fibra mía ahí, de verdad te digo. Mi verdadera búsqueda no está puesta ahí. Hoy pareciera que la cantidad de seguidores es lo que define qué tipo de persona sos. Y eso es muy confuso. Por eso trato de escapar y no confundirme.

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

¿De qué manera?

Las plataformas digitales son importantes, pero para mí la gran verdad es el show en vivo. No cuántas personas escucharon mi canción o vieron el video, sino cuántas personas pagaron la entrada para ver a Lali, cuántas personas están interesadas en escuchar mi música, en ser testigos del show, y es ahí donde la calidad le gana a la cantidad. Y esto te lo digo en un año donde tuve un gran crecimiento en las redes, con una gran cantidad de views. Claro que todo esto es importante, pero no dejo apoyarme en la calidad artística más que en la cantidad, y por sobre todo en la calidad humana para poder defender lo artístico.

¿Te referís a no perder identidad?

Quiero dedicarme a esto todo la vida, esa es mi búsqueda y trato de hacer cosas que perduren en el tiempo y que pueda defenderlas en el futuro. Y no es una pose, porque yo sé que soy parte de una moda, de un sonido, pero lo que hago dice algo, me identifica, como "Laligera" [primer sencillo del cuarto álbum de estudio que tendrá su estreno en 2020], esa canción me define. La industria es una gran vorágine, y por eso trato de que no me lleve puesta.

Lali, la ligera/Chiquita y veloz/Pura dinamita todos dicen que soy (Oh-oh-oh)/A los míos represento a donde quiera que voy/desde cero/ Todo lo que tengo es mío desde cero/ Nací con brillo pero sin dinero (Ah-ha)/ Para ganarme sola el mundo entero/ Eso es lo que quiero/ Todo lo que ves es mío y no se vende/ Todo lo que siento, tú también lo sientes/ Con este booty argento que te enciende/Yeah.

"Tengo muy en claro lo que represento y "Laligera" está hecha a conciencia, la hice mirándome a mí misma, cuando era chiquita y bailaba en el comedor de mi casa. Ahí tenía un espejo en el que me miraba y de verdad, desde lo más profundo, soñaba con la oportunidad de tener un público. Hay mucha gente que está en esa, seguro hay una nena que va a clases de danzas, que sueña, a la que le pagan las clases con mucho esfuerzo, con ilusión. Yo no me olvido de dónde vengo, ni me olvido de un montón de gente que pone mi disco, lo escucha y sueña. Y en su mayoría es gente joven, y lo hace en un país donde te hacen creer o pensar que seguir tus sueños es imposible. Yo, para lograrlo, le puse esfuerzo, trabajo, y por eso soy consciente de quién soy, que no soy un número en Spotify, un éxito en la mirada global".

En la semana de su cumpleaños número 28, en el mes de octubre, Lali escribió en su cuenta de Twitter: "Empieza una nueva etapa en todos los sentidos. No soy la misma. No quiero lo mismo. No me da lo mismo nada. Una etapa en la que se suma gente nueva a acompañar mi camino y a seguir este tren que empezó hace varios años ya a moverse. No doy por hecho nada de lo que me pasó los últimos años. Todos los días me pregunto qué es el éxito para mí. Qué quiero realmente. La respuesta es simple y clara: ser yo. Ser Lali, hacer las cosas que me gustan y me salen, no lo que me dicen los demás. O lo que otros consideran la fórmula".

Estás en un momento de reflexión, que claramente tiene que ver con lo que significa en nuestra sociedad ser famosa, ser exitosa.

Hay muchas otras cosas para mí que te hacen exitosas, y hablo ya desde el lugar más humano. Conocí gente que es muy famosa, muy exitosa, tuve la suerte de cruzarme con Ricky Martin, con Serrat, gente muy grande, muy capa en lo que hace y que es súper generosa con los otros, con los artistas más jóvenes. Capaces de escucharte y hablar de otros temas en los que ellos no son protagonistas. Conocerlos me hizo dar cuenta de que hay tanta gilada en el aire sobre lo que es ser famoso, exitoso, o lo que muchos imaginan, piensan qué significa que te vaya bien. Y la verdad es que me ocupo de decir esto porque estos conceptos confunden a mucha gente, a la que se le hace creer que ser famoso, exitoso, es tener una Ferrari y cadenas de oro. Si tu sueño es tener la Ferrari y las cadenas de oro y lo lograste, sos un crack y está buenísimo. Yo con mi trabajo compré mi casa, vivo bien, estoy bien, tengo sueños y deseos profundos que tienen que ver con un sentimiento, con un objetivo, que no puedo verbalizar, no sé cómo decirlo. Yo nací con algo que me impulsa a hacer este trabajo, no es que un día pegué un casting y por eso me dedico a esto. Laburo y lo hago a conciencia, no soy la mejor cantante del mundo ni la mejor bailarina, pero sí lo pongo todo, me esfuerzo por dar lo mejor de mí, diciendo y haciendo las cosas que quiero. Para mí es evidente el lugar que represento y por eso no hago oídos sordos a lo que pasa. Busco no perder ese lugar, porque una no es de cartón.

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

En la industria el cartón también vale.

Claro que sí, es una industria rara y difícil, donde te empujan y te hacen sentir que cuánto más de cartón sos mejor te va a ir, porque de esa manera evitás las polémicas y te ajustás a lo que la mayoría quiere. Yo elijo otra cosa.

De hecho, muchos consideran que sos una artista 360, por estar atenta a todos los detalles.

Es lo que más me divierte, cuando se habla de propuesta artística lo veo todo en 360, porque va más allá de las canciones, que, claro está, son lo principal. Pero estoy atenta a los shows, al vestuario... Me gusta pensar en el concepto del espectáculo, porque todo genera narrativa y busco impactar. Cuando hago un disco pienso en la estética que lo acompaña todo, como lo hice con Brava, donde todo era súper recargado, moderno, con un clara influencia italiana, y todo eso lo llevamos a los videos, a los shows. Escribo los guiones de lo que quiero contar y me rodeo de gente talentosa que me ayuda a lograr lo que quiero, a darle sentido a lo que imagino. La verdad es que no pienso en cómo sería que me dijeran "canta esto", "ponete esto", "movete así", la verdad es que no podría, salvo que me metiera en la piel de un personaje, como actriz, porque ese es un trabajo diferente. Tengo que decirlo: es el mejor trabajo del mundo, porque tiene que ver con generar emoción, y soy afortunada de poder hacerlo. Soy este trabajo, es mi vida, más allá de lo personal, de mi familia, mis amigos, mi novio, la parte espiritual. Soy este trabajo porque me considero una comunicadora.

¿Comunicadora?

Sí, mucho más que cantante, que show woman, me considero una comunicadora porque digo cosas, hago cosas, creo cosas, muestro cosas, ya sea desde el baile, la canción, el vestuario. Admiro a quienes hacen eso; pienso en Madonna, Beyoncé, Lady Gaga, que no solo se ponen un traje loco y salen a cantar, están diciendo cosas, hay un concepto en lo que hacen. Claro, que es más fácil de banalizar porque son mujeres, porque hacen pop, porque son exitosas. Es mucho más fácil bastardear al pop que al rock, y la verdad es que lo que ellas hacen tiene contenido. Pensá en todo lo que hizo Madonna, fue una pionera, pienso también en Björk. No son solo mujeres que cantan. Son todo lo que hacen y yo sueño con lograr eso, ser eso.

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

Hablás de mujeres que alzan la voz y este año justamente participaste en Las Vegas de los Latin Billboard 2019, donde se realizó el encuentro Women in the Lead.

Estuvo buenísimo, porque es un momento de análisis, de preguntarnos, de mirarnos, de decir lo que pasa. El encuentro trató el tema del avance del feminismo y se pidió más lugar para las mujeres dentro de la industria musical. El power siempre vino desde nosotras, y entonces se traslada a los hechos artísticos. Pero no a todos les cae bien que uno diga lo que piensa. Para muchos sería más cómodo que una chica joven, pop, parte de la industria y comercial como yo, no diga muchas cosas. Es más fácil ser una muñeca de cera, donde siempre estás perfecta, y mejor aún si no tenés idea de nada. Pero yo leo, escucho, hablo. Siempre lo hice, soy así, no puedo mirar para otro lado. Porque para mí la verdad es importante, si tuviera que armar un personaje para el afuera, me pongo una farmacia y listo, me dedico a otra cosa. No puedo salir y decir y hacer lo que la industria quiera, no puedo. No podría, no está en mí y ya soy una chica más grande. Intento ser fiel conmigo y con los otros, siempre tuve voz. Crecí en una casa donde me enseñaron que tenía que tener voz, donde mi mamá siempre me dijo que aunque esté frente al presidente de la Nación nunca permita que me hagan sentir mal, o hacer algo que no me guste. "Cuando no estés de acuerdo con algo -me decía-, con la mayor educación, levantás la mano y decís esto me molestó, yo no hago esto. Siempre me manejé de esa manera y a edades que quizás llamaba la atención. En mi casa esa fue siempre la impronta, la enseñanza de mis viejos, de mi hermana mayor, a la que vi siempre mover así. Es algo muy natural en mí, no es algo impuesto. Cuando hay algo que no me gusta, lo digo, me sale bastante natural. No puedo permanecer ajena a ciertas cuestiones, solo por cuidar y no perder seguidores.

" Quiero expresar el espanto, el horror y la tristeza que siento por lo que está pasando con el pueblo chileno -manifestó en un video que subió el 21 de octubre a su historia en Instagram-. Estoy conectada con amigos, colegas chilenos, que saben la realidad. No se dejen llevar por fotos mentirosas, escuchen al pueblo, vean lo que está pasando, lo que están haciendo los militares, lo que está haciendo la fuerza policial con la gente. Están asesinando a las personas que se están expresando. Fuerza Chile, estamos aquí con ustedes. ¡Fuerza Chile!".

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

El video generó una gran repercusión. Gente que te apoyó y otros que se enojaron.

América Latina está atravesando un momento muy power. Tengo amigos chilenos que tienen a sus familiares allá. Ellos me contaron lo que está pasando, me mandaron videos, audios, claramente se trata de una represión, vos contala como quieras, pero yo no puedo no decir nada, están pasando cosas muy fuertes en nuestra región. ¿No voy a decir nada, solo voy a poner el link de mi nueva canción? Que lo hago, claro que sí, pero no puedo quedarme solo con eso, no me sale, tengo sangre en el cuerpo, pienso, me sensibilizo. Y cuando digo estas cosas, no lo hago desde un lugar político, sino desde el lugar más humano. La verdad es que intento no meterme en política, en la cuestión partidista. En esto no sé qué opinar, porque estoy en el horno, porque no creo en nada, siempre espero lo mejor, pero vivimos decepcionándonos. Todos esperamos lo mejor, nos ilusionamos. No solo en Argentina, sino en toda América Latina. La política tiene un extraño vibrar en mí. Todo lo que digo, lo hago con respeto, no con la intención de bardear a alguien. Siempre elijo pararme en el medio, porque es el lugar que me permite mirarlo todo, escuchar a unos y a otros y decir ah esto está bueno y esto otro también. O no. Esto no me gusta, prefiero esto. Tengo amigos y amigas que están de un lado y del otro, y los escucho con mucha atención, y de esa manera puedo también tomar mi posición y decir lo que pienso.

Tus discos reflejan tus búsquedas y tus inquietudes.

Es todo proceso, un fluir. Mi primer disco fue un sueño hecho realidad, el segundo la reafirmación de ese sueño y el tercero, Brava, fue el que me puso a prueba, el que me empujó a ponerme realmente brava, a imponerme, a decir lo que quiero decir, ya desde el juego mismo de las palabras.

¿Te referís a "Laligera", por ejemplo?

En nuestra cultura, ligera, brava son palabras que cargan con cierta connotación negativa, así que busqué darles un sentido positivo. Lo hice a conciencia, sobre todo con "Laligera", para mí fue muy importante que la canción llevara ese título. Humildemente puse sobre el tapete lo mal que usamos ciertas palabras, cómo todavía están cargadas, viciadas de machiruleses, y que naturalizamos, incluidas nosotras, las mujeres. Me convencí de esto un día en el estudio. Estábamos laburando con la canción cuando empecé a joder con lali, lali la ligera, con la idea de ir de frente, con la chica con los patines, como se ve en el video, donde canto que no necesito nada caro, que voy ligera por la vida. Seis hombres en el estudio me preguntaron si me parecía bien decirme a mí misma así. "Decirme cómo", les pregunté. Insistí para que me dijeran qué tenía de malo decir ligera y ser ligera. Así que usé la palabra al revés, y hablé de ligeros, de hombres que andan ligeros por la vida. El sentido fue otro. En esa charla de mate, típica de estudio, me di cuenta de que el título tenía que ser ese y que claramente me servía para mostrar cómo transformamos las palabras. Y me gustó que generara ese efecto y también me apenó poner en evidencia lo que nos pasa, pero lo bueno es que estamos hablando de esto, que estamos rompiendo con los estereotipos. Son cosas que con el tiempo se van a ir disolviendo y que las nuevas generaciones ya adoptaron. Con Brava, fue algo similar. Molesta que una mujer se ponga brava, que imponga una idea, se la ve como si fuera la rompehuevos, la pesada. Hay que dejar de sentir que estamos atrapadas en las definiciones, en las palabras que nos enmarcan y nos dan ciertas connotaciones. Es lo mejor que tiene este trabajo, poder hacer, decir.

Fuente: LA NACION - Crédito: Pablo Franco

Claramente este interés de Lali también se traslada a la actuación, a la hora de generar proyectos como el que dio a conocer junto con Tamara Tenenbaum y Erika Halvorsen. Se trata de la adaptación de El fin del amor: querer y coger, de Tenenbaum, ensayo que indaga en temas como la monogamia, el deseo, la infidelidad, la maternidad, el amor, y que verá la luz como una serie producida por MGM International TV Productions pensada para el público hispanohablante de los Estados Unidos y la audiencia global de las plataformas de streaming.

"Llevé el libro a la gira por Europa y no podía soltarlo. Les leía en voz alta a mis bailarinas en los trenes en los que viajábamos, era genial lo que pasaba. Es tan claro lo que dice Tamara, para mí es un ejemplo perfecto de poder observar lo que nos sucede sin ser combativa al pedo. Tiene esa manera de escribir que me permitió que se lo pudiera leer a amigos, a mi novio, y que me prestaran atención, porque tiene una mirada muy piola sobre las construcciones sociales, el patriarcado, las religiones. Y lo interesante es que el otro no se siente atacado, entonces no se cierra -reflexiona-. Se trata de un gran desafío poner en imágenes todos estos pensamientos. Estamos muy entusiasmadas. Somos un power trio, hay muchas ganas, talento. Mirá lo que está haciendo ahora Erika en Pequeña Victoria, en meter tantos temas en una ficción diaria".

El desafío inmediato es Sky rojo, la nueva producción original de Netflix creada por Álex Pina (el mismo de La casa de papel) y Esther Martínez Lobato ( Vis a vis) que actualmente está en rodaje en Madrid y Tenerife. Allí Lali actúa junto con Verónica Sánchez, la actriz cubana Yany Prado, Asier Etxeandía, Enric Auquer y Miguel Ángel Silvestre. La serie se centra en la historia de tres prostitutas que huyen del club en el que vivían tras dejar a su proxeneta gravemente herido y con medio cuerpo paralizado. Una cubana, una argentina y una española emprenden un viaje por carretera sabiendo que, después de lo que han hecho, tienen sentencia de muerte. "El guion es increíble, porque hablamos de prostitución y también de trata. La historia se mete con un tema tan fuerte, tan complejo, y lo hace con una vuelta de tuerca, porque se mete en la cabeza de esas chicas, lo que piensan, lo que sueñan, y también se mete con el tipo que hace eso. Es una propuesta diferente, muy original. Se van a contar y mostrar cosas muy fuertes y que incomodan. Va a estar presente el horror de la trata, pero también la historia de las mujeres que eligen ser prostitutas, porque hay mujeres que eligen ser prostitutas y eso genera todo un debate. Virginie Despentes habló de su experiencia en Teoría King Kong y lo hizo sin tapujos. En la serie nos metemos con el sexo, la sexualidad, los cuerpos. En cierta forma se va a mostrar un abanico muy amplio de cómo fuimos criadas, de cómo vivimos nuestras sexualidad".

El tiempo de rodaje le permite seguir atenta a los detalles finales de su cuarto disco, del que ya se conocieron dos cortes: "Laligera" y "Como así" (este, con la participación del grupo CNCO). "No tenemos una fecha exacta de salida, imaginamos que antes de mitad de año. Es un disco de colaboraciones muy distintas a lo que se imaginan. Salí de mi zona de confort y me gusta eso. Siempre me propongo desafiarme a mí misma. Mis trabajos son muy distintos entre sí. Es un challenge muy copado. Me meto en el universo latino, con mucha más fuerza, y lo hago con compositores venezolanos, puertorriqueños y argentinos también. Hay mucho feats (colaboraciones), lo que te permite un juego y una apertura musical interesante. Fue un año distinto en muchos aspectos, intenso, pero diferente en la manera que trabajé las canciones, porque las grabé con productores diferentes, nunca había trabajado así. Se dio un cruce muy interesante, con oportunidades que hicieron que se abriera el espectro, y en esta evolución entran estos feats que me dan una apertura musical interesante y que siento que me sirvieron para hermanarme con gente de otros lados".

Colaboraciones como las que hiciste con Thalía, que generó un impacto muy fuerte. Imagino que volverán a hacer algo juntas.

Tenemos muchas ganas. Es una mujer súper abierta y muy generosa. La verdad es que la pasamos muy bien y nos divertimos mucho.

Pese a las críticas que generó "Lindo pero bruto".

No tenés idea lo criticada que fue esta canción, con Thalía nos moríamos de risa, nos mandábamos audios, no lo podíamos creer.

Tú tienes el cuerpo duro y el cerebro en blanco. ¿Por qué no te leés un librito de vez en cuando? Eres lindo pero bruto. Seduces pero solo con el bulto. En el bolsillo solo hay sencillo. Calladito es que te veo más bonito, dice el estribillo de la canción. "Nunca antes vi que pusieran en jaque o debatieran por la letra de un reggaetón -reflexiona Lali-, y no lo hacían porque estaba re naturalizado que se metieran con una mujer. Pero que nosotras dos dijéramos que un pibe está bueno, pero que es un boludo, generó toda una locura, y eso que por años nos fumamos canciones que nos denigraban y que todos cantábamos sin problema. Hoy prestamos atención a lo que decimos, y por eso me gusta jugar con las palabras. Y esta canción, que es del disco de Thalía, es una muestra de eso. La verdad es que molestó porque somos dos mujer riéndonos de los hombres brutos".

No hay día que no aparezca una noticia referida a Lali, como la invitación que recibió en noviembre pasado para ser la anfitriona de la première de los Grammy Latinos, en Las Vegas, y cantar con Fito Páez"Yo vengo a ofrecer mi corazón" en The Fillmore , de Miami. "Fue tan hermoso. Me emociona que un tipo así, con su trayectoria, con todo lo que representa para nuestra música, me haya invitado a cantar con él esa canción que hizo tan suya la negra Sosa. Se generó un vínculo hermoso, se dio muy natural, hablamos de mis canciones, las escuchó, opinó. No todos tienen esa generosidad, esa claridad. Te voy a contar algo para que veas cómo se dio. Cuando me invitó ir al estudio a trabajar con él en su nuevo disco [ tendrá nueve canciones inéditas y se grabó en los estudios Capitol, en Los Ángeles], lloré en mi casa de la emoción. Cuando lo vi, le dije: «Gracias, sos un ídolo, no puedo creer que vos me invites a mí». Y me respondió: «No hables así, somos colegas». Me lo dijo medio cagándome a pedos. «Somos colegas, así que no hables de ídolos, nada de eso. Hagamos la canción y pasémosla bien». Un genio".

¿Qué otro encuentro te marcó tanto?

Y... cantar con Serrat. Soy muy fan. Crecí literalmente en una casa muy fan de él. Para que tengas una idea, mi mamá le puso al perro Nano, lo que te grafica la locura por Serrat. Tenía 6 años y mi vieja se sentaba al lado mío y me explicaba las letras. Es que él es un contador de historias. Toda mi vida lo admiré profundamente, así que nunca imaginé, de verdad, que iba a poder cantar él. Así que cuando me invitó a estar presente en su show [Aquellas pequeñas cosas, que brindó en marzo de 2015), no lo podía creer. Ese día estaba muy nerviosa. Estaba en el camarín, preparándome, cuando tocaron a la puerta. Y entró él, en joggineta, con su disco en la mano, firmado, con una dedicatoria larga para mí. Faltaba media hora para el show y él estaba ahí con el disco en la mano para mí. "Te quería agradecer que viniste a mi show". Serrat en persona. Y este es el tipo de personas de las que te hablaba al comienzo. Me pasa de conocer gente que tienen dos segundos de fama y que son unos pelotudos marca cañón. Y ahí es cuando te das cuenta de que lo único que vale es el don de la gente por detrás del artista, la humanidad, el respeto por el otro. Por eso me gusta rodearme de gente buena, que me nutra y que me ayude a no perder la esencia de lo que soy.

  • Producción: Nancy Milrud. Retoque digital: Brule Studio. Pelo y maquillaje: Maru Venancio. Agradecimiento a Marcelo Giacobbe y a Julio Toledo.

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