Por qué los trenes de alta velocidad que llegan hasta 320 km/h no han tenido éxito en EE.UU.
Un informe indicó que la voluntad política, burocracia ambiental y dependencia histórica del auto son los principales factores que complican el desarrollo de los proyectos
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En distintas partes del mundo, los trenes de alta velocidad alcanzan valores de hasta 200 millas por hora (320 km/h).Sin embargo, en Estados Unidos la realidad es distinta: los proyectos que intentaron desarrollar este transporte, como la línea ferroviaria que conectaría Los Ángeles con San Francisco en 2020, no lograron consolidarse a gran escala. Un reciente informe identifica como obstáculos los enfrentamientos políticos, la burocracia ambiental y la dependencia del automóvil.
Por qué fracasan los trenes de alta velocidad en EE.UU.
Mientras que más de 20 países (como Marruecos, Japón, China, Alemania e incluso Indonesia y Turquía) cuentan con unidades que superan las 150-200 mph (240-320 km/h), en Estados Unidos el tren de alta velocidad todavía es un concepto lejano. El éxito en otros países se atribuye a una decisión política clara de financiar y construir estos sistemas, algo que en EE.UU. no se ha concretado a nivel nacional.

Un ejemplo claro es el proyecto sancionado en 2008 en California, que conectaría Los Ángeles con San Francisco en 2020. A causa de varios retrasos en las obras y la dificultad del gobierno estatal para conseguir los permisos y fondos necesarios, la iniciativa aún continúa en desarrollo.
Un informe publicado recientemente por CBS News señala que el costo del proyecto pasó de 33.000 millones de dólares en 2008 a casi US$126.000 millones en 2026. El recorrido actual también fue modificado, ya que se centra en un tramo de 171 millas entre Bakersfield y Merced (en lugar de las ciudades principales), y comenzaría a operar posiblemente en 2033.
Entre las principales dificultades, el proyecto se enfrenta a negociaciones complejas de derechos de paso (3000 parcelas en el Valle Central), regulaciones ambientales estrictas, altos costos laborales y la falta de financiamiento federal garantizado.
Qué dicen los políticos sobre el tren de alta velocidad en EE.UU.
En el informe, el periodista Jon Wertheim entrevistó a algunos actores políticos que reflexionaron sobre las razones detrás del fracaso de la implementación del innovador sistema de transporte.
“Creo que la pesadilla del tren de alta velocidad de California es probablemente el ejemplo por excelencia del despilfarro y la mala gestión gubernamental", declaró el representante Vince Fong, republicano de Bakersfield, quien forma parte del Comité de Transporte de la Cámara de Representantes.
Por su parte, Toks Omishakin, secretario de transporte del Estado Dorado, reconoció las fallas del proyecto. “Se cometieron errores. Algunas de las críticas a este proyecto me parecen muy justas", sostuvo.
Asimismo, Anthony Williams, miembro de la junta directiva de la autoridad ferroviaria, remarcó la dificultad de obtener la financiación. “Seamos realistas. Teníamos mucho que aprender. Teníamos mucho que mejorar. Y, ya sabes, es discutible si deberíamos haber sido más claros al respecto", analizó.
Según Lou Thompson, experto y consultor estadounidense en política y gestión ferroviaria, la principal diferencia entre el éxito de los trenes de alta velocidad en Japón y otros países es sencilla: “Ellos han decidido que quieren hacerlo y pagarlo, y nosotros no".
Sobre si progresará la construcción de un proyecto de estas características en el futuro próximo, el especialista mantuvo su cautela. “No lo sé. Lo dudo. Si no existe una voluntad política nacional para colaborar con los estados en la creación de algunos de estos sistemas, creo que, por supuesto, durante mi vida casi con toda seguridad no sucederá", sostuvo.
La alternativa privada para el tren de alta velocidad en EE.UU.
Ante los desacuerdos entre políticos demócratas y republicanos y otros factores que dificultan el desarrollo de estos proyectos, la inversión privada se presenta como una posibilidad cada vez más real.
Como alternativa a la financiación pública, la empresa Brightline busca demostrar la viabilidad de su trabajo con un nuevo proyecto que implica la construcción de un tren bala de 200 mph (320 km/h) que conectará Los Ángeles con Las Vegas en poco más de dos horas.

Para evitar problemas de propiedad de tierras, planean construir en la mediana de la autopista I-15. Su objetivo es iniciar el servicio en 2029. “Brightline West será un verdadero tren de alta velocidad, el primero de su tipo en el país. Y operaremos a una velocidad máxima de aproximadamente 200 millas por hora”, declaró Mike Reininger, director general de Brightline West.
El proyecto ya recibió algunos fondos federales y espera obtener un préstamo de US$6 mil millones de la administración del presidente Donald Trump, quien se enfrentó en varias ocasiones con el gobernador de California, Gavin Newsom, por la financiación del tren de alta velocidad.
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