Músculo, huesos, agua o grasa: cuando la balanza engaña
1 minuto de lectura'

¿Es la balanza la herramienta indicada para medir el resultado de la actividad física? Se podría pensar que sí, cuando el objetivo es bajar kilos. Pero, si así fuera, ¿lo que la balanza marca de menos es grasa perdida?
"Cuando usamos la balanza para controlarnos, el dato que arroja es el peso total, pero no discrimina qué pasa con la masa muscular, la grasa, el agua corporal ni la densidad del hueso. Sólo nos informa la totalidad", señala Alejandro García (@gymextremo), médico especialista en deporte (MN 106.404).
El profesional cuenta que, en personas que se cuidan en las comidas, entrenan y llevan un estilo de vida saludable, puede suceder que la balanza marque una suba de peso respecto a antes de comenzar a hacerlo. Alejandro García da un ejemplo: "hagamos de cuenta que esa persona tenía, antes de empezar, 100 kilos totales, según la balanza. De esos 100 kilos, 40 eran de grasa, 40 de músculo y los 20 restantes correspondían al resto de los tejidos que componen nuestro cuerpo. Esta persona ahora hace ejercicio regularmente, mejoró sus hábitos nutricionales y la calidad de su descanso. Es lógico que al principio ocurran dos cosas: que comience a bajar la grasa corporal y, al mismo tiempo, suba su masa muscular. Entonces, pasa de tener 40 a 45 kilos de músculo y, de tener 40 a 37 kilos de grasa. Al subir 5 kilos de músculo y bajar 3 kilos de grasa, es normal que la balanza diga que subió de peso. Pero el resultado es que ganó más masa muscular que la grasa que perdió". Y esto no lo mide la balanza. "Ahora pesa 102 kilos: 45 de músculo, 37 de grasa y 20 del resto de los tejidos del cuerpo", calcula. En síntesis, mayor peso corporal pero evidentes mejoras en el cuerpo. Éste se va a ver más armonioso y más fuerte. Y el peso total no refleja este avance.

Por eso el deportólogo desaconseja la balanza como método de control de los logros. "Cualquiera podría alegrarse de bajar, pero a nadie le debería dar gracia disminuir su peso a base de haber perdido masa muscular, densidad del hueso o de deshidratarse", afirma. El médico considera un grave error confundir peso con grasa. "Hoy sabemos la importancia que tiene para la salud de una persona contar con masa muscular, mantener un buen estado de hidratación y conservar la densidad de los huesos. Son cosas que nadie debería perder ni sacrificar en la búsqueda de bajar la grasa corporal", destaca.
Esclavos de la balanza
¿Una situación que se da mucho en quienes entrenan? "Muchas personas se pesan antes de hacer ejercicio y después del mismo y se alegran porque, al finalizar la jornada de entrenamiento, bajaron de peso. Lo que no saben es que el motivo por el cual bajaron de peso es, básicamente, por todo el líquido que perdieron al sudar. Y poco o nada corresponde a la grasa corporal", describe García.

Pero,¿cómo saber cuál es el porcentaje de grasa, de músculos, de agua, de huesos y de tejidos que conforman el propio cuerpo? Existen "las balanzas de bioimpedancia que miden la cantidad de agua corporal y, a partir de ese dato, ofrecen estimaciones de la cantidad de hueso, grasa, músculo y demás", relata. Otro sistema es la antropometría, que "debe ser llevada a cabo por un especialista. Éste toma algunos datos de la persona evaluada, como medidas básicas, diámetro de los huesos, longitudes, perímetros y pliegues", agrega. En base a esa información, se obtiene la cantidad de músculo, hueso, grasa, masa residual y piel de la persona, teniendo en cuenta el sexo, la edad y el nivel de actividad física. "En lo personal, es el método que utilizo a diario porque permite la valoración directa", finaliza el médico especialista en deporte.
1Efemérides del 21 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?
2Así se puede ahuyentar fácilmente los mosquitos de tu casa: el consejo que no falla
- 3
Huyó del nazismo, hizo chocolates bajo tierra e inventó el bocadito icónico de la Argentina
4Los que mandan mensajes escritos en vez de audios comparten cuatro rasgos impactantes, según la psicología



