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Detalles simples y elegantes para una mesa navideña que invita a valorar lo auténtico y lo que se hace con amor. Géneros puros, colores claros y un detalle personalizado para los invitados, todo combinado en armonía.
Sí, sin mantel

La mesa patinada de celeste con molduras dibujadas en blanco no está regida por manteles ni individuales, es flexible. El único fin que tiene el género de lino es hacer que se destaque el arreglo central.
Leit motiv

Como es una celebración a la luz de las velas, se puso a tono la caja de fósforos. De la lámpara se colgaron ramas para darles un nido a los pájaros de papel, leitmotiv de la decoración. También se decoró el pan casero con figuras de papel pegadas en tallos finos, como si estuvieran posados en un árbol, a punto de picar algo.

Encontrar un motivo, como en este caso los pájaros, puede disparar un sinfín de ideas que se aplican en técnicas como el collage. En los días previos, es cuestión de buscar figuras y recortar
Para compartir

El pan, símbolo de lo que nos regala la tierra, se destaca en el centro de la mesa dispuesto con ingenio y esmero. Los platos son de distintos juegos, pero todos en azul y blanco.
Bello y simple

Un mínimo toque de pino verde basta para acentuar el espíritu natural de esta puesta sin brillos artificiales y comunicarle al ambiente entero un clima navideño. La lámpara se aprovechó para hacer un nido con ramas donde se posaron más pájaros de papel.
Blanzo y azul

Sobre cada plato se puso una generosa servilleta de tela y un pequeño presente adentro de las cajas envueltas en papel de diario, atadas con cinta bebé y adornadas con pino y un pájaro de papel recortado.
Hay que buscar esos rincones de la casa que admiten intervenciones sencillas y delicadas, como este espejo que se rodeó con ramas frescas.
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