Revelan que Estados Unidos negocia con Cabello desde antes de la captura de Maduro
Los intercambios incluyeron advertencias para evitar una escalada represiva, así como discusiones sobre sanciones y la acusación por narcotráfico que pesa sobre el funcionario venezolano
6 minutos de lectura'
NUEVA YORK/MIAMI/WASHINGTON.— Funcionarios del gobierno de Donald Trump mantuvieron conversaciones con el ministro del Interior venezolano, el dirigente de línea dura Diosdado Cabello, meses antes de la operación estadounidense que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro, y siguieron en contacto con él desde entonces, según múltiples fuentes al tanto del asunto.
Los funcionarios advirtieron a Cabello, de 62 años, que no utilizara los servicios de seguridad ni a los militantes armados del partido gobernante bajo su control para atacar a la oposición, dijeron cuatro fuentes. Ese aparato de seguridad —que incluye los servicios de inteligencia, la policía y las Fuerzas Armadas— permanece en gran medida intacto tras el operativo estadounidense del 3 de enero.
Cabello figura en la misma acusación por narcotráfico presentada por Estados Unidos que la administración Trump utilizó como fundamento para detener a Maduro, pero no fue capturado durante la operación.
Los contactos con Cabello —que también abordaron las sanciones que Washington le impuso y la acusación judicial que enfrenta— se remontan a los primeros días de la actual administración Trump y continuaron en las semanas previas al desplazamiento de Maduro, indicaron dos fuentes familiarizadas con las conversaciones. La administración también mantuvo comunicaciones con Cabello después de la salida de Maduro, señalaron cuatro personas.

Estas comunicaciones, que no habían sido informadas previamente, son clave para los esfuerzos de la Casa Blanca por controlar la situación dentro de Venezuela. Si Cabello decidiera desatar las fuerzas bajo su mando, podría generar el tipo de caos que Trump busca evitar y poner en riesgo el control del poder por parte de la presidenta interina Delcy Rodríguez, según una fuente informada sobre las preocupaciones estadounidenses.
No está claro si las conversaciones entre la administración Trump y Cabello incluyeron cuestiones vinculadas al futuro gobierno de Venezuela. Tampoco si Cabello atendió las advertencias de Estados Unidos. En público, prometió unidad con Rodríguez, a quien Trump elogió hasta ahora.
Mientras Washington considera a Rodríguez como la pieza clave de la estrategia del presidente Donald Trump para la Venezuela posterior a Maduro, se cree ampliamente que Cabello tiene la capacidad de sostener esos planes o hacerlos naufragar.
Según una persona al tanto de los intercambios, el poderoso ministro venezolano mantuvo contactos con el gobierno norteamericano tanto de manera directa como a través de intermediarios. Todas las fuentes solicitaron anonimato para poder hablar con libertad sobre comunicaciones gubernamentales sensibles con Cabello. La Casa Blanca y el gobierno de Venezuela no respondieron a los pedidos de comentarios.
Cabello, un histórico leal a Maduro
Desde hace tiempo, Cabello es considerado la segunda figura más poderosa de Venezuela. Colaborador cercano del fallecido expresidente Hugo Chávez se convirtió luego en uno de los principales sostenes de Maduro y es temido como el principal ejecutor de la represión. Rodríguez y Cabello operaron durante años en el núcleo del gobierno, la Asamblea Nacional y el partido socialista gobernante, aunque nunca fueron considerados aliados cercanos entre sí.
Exmilitar, Cabello ejerció influencia sobre los organismos de contrainteligencia militares y civiles, responsables de un amplio espionaje interno. También estuvo estrechamente vinculado a milicias progubernamentales, en particular los llamados “colectivos”, grupos de civiles armados que se desplazan en motocicletas y que fueron utilizados para atacar a manifestantes.

Cabello es uno de los pocos leales a Maduro en los que Washington confió como parte de un esquema de autoridades temporales para mantener la estabilidad, mientras accede a las reservas petroleras del país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) durante un período de transición aún no definido.
Sin embargo, funcionarios estadounidenses temen que Cabello —por su historial represivo y su rivalidad con Rodríguez— pueda convertirse en un factor desestabilizador, según una fuente al tanto del pensamiento de la administración.
Rodríguez viene trabajando para consolidar su propio poder, ubicando a personas de confianza en puestos clave para protegerse de amenazas internas y, al mismo tiempo, cumplir con las exigencias de Estados Unidos para aumentar la producción de petróleo, según entrevistas de Reuters con fuentes en Venezuela.
Elliott Abrams, quien fue representante especial de Trump para Venezuela durante su primer mandato, dijo que muchos venezolanos esperan que Cabello sea apartado en algún momento si se avanza hacia una transición democrática. “Si -y cuando- se vaya, los venezolanos sabrán que el régimen realmente empezó a cambiar”, afirmó Abrams, hoy en el think tank Council on Foreign Relations.

Sanciones y acusación en Estados Unidos
Cabello está bajo sanciones estadounidenses desde hace años por presunto narcotráfico. En 2020, Estados Unidos ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por su captura y lo acusó como figura clave del llamado “Cartel de los Soles”, una red de narcotráfico venezolana que, según Washington, está liderada por miembros del gobierno. Posteriormente, la recompensa fue elevada a 25 millones de dólares. Cabello negó públicamente cualquier vínculo con el narcotráfico.
En las horas posteriores a la salida de Maduro, algunos analistas y dirigentes políticos en Washington cuestionaron por qué Estados Unidos no capturó también a Cabello, quien figura en segundo lugar en la acusación del Departamento de Justicia contra el mandatario venezolano.
“Probablemente Diosdado sea peor que Maduro y peor que Delcy”, dijo la congresista republicana María Elvira Salazar en una entrevista con el programa Face the Nation de la cadena CBS el 11 de enero.

En los días siguientes, Cabello denunció la intervención estadounidense y afirmó en un discurso que “Venezuela no se va a rendir”. Sin embargo, en los últimos días se volvieron menos frecuentes los reportes en medios sobre controles a residentes en puestos de control, a veces realizados por miembros uniformados de las fuerzas de seguridad y otras por personas de civil.
Tanto Trump como el gobierno venezolano señalaron que muchos detenidos considerados como presos políticos por la oposición y organizaciones de derechos humanos serán liberados. El gobierno indicó que Cabello, en su rol de ministro del Interior, está a cargo de ese proceso. Organizaciones de derechos humanos sostienen que las liberaciones avanzan con extrema lentitud y que cientos de personas continúan detenidas de manera arbitraria.
Agencia Reuters
Otras noticias de Venezuela
Chavismo, petróleo y democracia. Cómo puede terminar la “aventura de Trump en Venezuela”, según un prestigioso experto de EE.UU.
En una cárcel en Venezuela. El militar que fundó un movimiento político con Chávez, pero le dio la espalda y murió en prisión
“Con el apoyo de Trump”. Machado muestra optimismo pese a las señales ambiguas de la Casa Blanca
1Buenas noticias en Texas: H-E-B abre su nueva sucursal y hay vacantes de trabajo disponibles
2Año Nuevo Chino 2026: cuándo se celebra y los rituales más populares en EE.UU.
3Kai Trump contó su experiencia al tener citas mientras es vigilada por agentes del Servicio Secreto: “Es incómodo”
4Llega el frente frío a Texas: qué ciudades llegarían a congelarse









