Revista Living

Un departamento centenario se convirtió en loft minimalista sin perder su encanto de época

Entramos en un edificio único, construido en Retiro en 1908, donde un arquitecto y una diseñadora reformaron radicalmente su propiedad.

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La fachada del edificio y su puerta anuncian que algo especial hay detrás. Este complejo de dos módulos, levantado en 1908 en el barrio de Retiro, fue uno de los primeros de su clase en Buenos Aires. Está diagramado alrededor de dos patios centrales, originalmente con una palmera en cada uno, que fueron traídas en barco al igual que los materiales de construcción.

Daniel Karp

Es aquí donde se encuentra el departamento del arquitecto Javier Müller y la diseñadora Eugenia Avarello, que ellos mismos reformaron para vivir junto con su pequeño hijo. Durante la obra, buscaron potenciar el valor original de la propiedad, a la vez que actualizaban todos los ambientes y sus funcionalidades.

Daniel Karp
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Potencial

“Cielos rasos de bovedilla, puertas de doble altura y pisos de pino tea que se han restaurado en la reforma: todo habla de la calidad constructiva de la época”, dicen Müller y Avarello.

La puerta de entrada, original, es altísima; la pintaron de azul para darle todavía mayor relevancia. Los postigos de hojas angostas fueron restaurados y pintados de blanco.
La puerta de entrada, original, es altísima; la pintaron de azul para darle todavía mayor relevancia. Los postigos de hojas angostas fueron restaurados y pintados de blanco.Daniel Karp

La zona nos gustaba mucho y el valor de la propiedad –que estaba en muy mal estado– era atractivo. Además, la doble altura nos permitía crear un entrepiso con el que ganamos muchos metros, otra de nuestras búsquedas.”

Arq. Javier Müller, al frente de la reforma y dueño de casa
El arquitecto Javier Müller y la diseñadora Eugenia Avarello, en la escalera interna que hicieron en hierro, con escalones de pino tea recuperada y barandas de diseño vintage.
El arquitecto Javier Müller y la diseñadora Eugenia Avarello, en la escalera interna que hicieron en hierro, con escalones de pino tea recuperada y barandas de diseño vintage.Daniel Karp

Historia revisitada

“La idea fue lograr una suerte loft escandinavo y minimalista, donde todos los ambientes quedaran integrados visualmente, con privacidad solo para los dos dormitorios”, nos explicaron. Entre la arquitectura de principios del siglo XX y la mirada actual, los invitamos a recorrer un espacio que volvió a lucirse.

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“La reforma llevó alrededor de un año. Para lograr lo que queríamos, demolimos muchas paredes, algo que alivianó la estructura. Como contracara, hubo que reforzar con varios perfiles de hierro”.

En el living, la biblioteca (Estudio Javier Müller) toma la doble altura con estructura, estantes y cajones de melamina blanca de 15mm. Mesas de centro de hierro negro, una de ellas con tapa de mármol ‘Negro Marquina’ (Lebon House).
En el living, la biblioteca (Estudio Javier Müller) toma la doble altura con estructura, estantes y cajones de melamina blanca de 15mm. Mesas de centro de hierro negro, una de ellas con tapa de mármol ‘Negro Marquina’ (Lebon House). Daniel Karp

Este ventanal de vidrio repartido y con una alzada de chapa es original del edificio; ocupa gran parte de la doble altura, cose los dos niveles del loft y lo baña de una luz muy especial.

Copiaron los ángulos del muro para diseñar un mueble muy liviano en hierro y tablas de petiribí, para dejar el calzado y todo lo que llega de la calle. “El ventanal no tiene el mejor hermetismo, pero su valor es único”, dice Javier.
Copiaron los ángulos del muro para diseñar un mueble muy liviano en hierro y tablas de petiribí, para dejar el calzado y todo lo que llega de la calle. “El ventanal no tiene el mejor hermetismo, pero su valor es único”, dice Javier. Daniel Karp

Da a uno de los dos patios internos del edificio, algo muy valorado: “Regula la temperatura aun manteniendo la claridad. Te sentís como en un microclima”, cuentan.

En un sector contiguo al living, debajo del entrepiso, armaron una oficina que puede funcionar como cuarto extra si viene una visita.
En un sector contiguo al living, debajo del entrepiso, armaron una oficina que puede funcionar como cuarto extra si viene una visita.Daniel Karp

Renacimiento

“La cocina, mínima, estaba cerrada y era apenas un cubo. Con la apertura hacia el sector social, ganó espacio, mucha luz y una conexión ideal para disfrutar el día a día”.

Para compensar el desnivel, combinaron escalones de pino tea con un mueble de melamina que aumenta el lugar de guardado. Barra con tapa de pino tea y vitrina colgante de hierro con estantes de vidrio.
Para compensar el desnivel, combinaron escalones de pino tea con un mueble de melamina que aumenta el lugar de guardado. Barra con tapa de pino tea y vitrina colgante de hierro con estantes de vidrio. Daniel Karp
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Con excepción de las sillas de patas de hierro y tapizadas en pana (Laboratorio de Objetos), Müller y Avarello trabajaron a medida el equipamiento para todo este sector. Mesa con base de hierro pintada a horno en negro mate y tapa de Neolith ‘Calacatta’. Lámparas de ratán compradas en Tigre.
Con excepción de las sillas de patas de hierro y tapizadas en pana (Laboratorio de Objetos), Müller y Avarello trabajaron a medida el equipamiento para todo este sector. Mesa con base de hierro pintada a horno en negro mate y tapa de Neolith ‘Calacatta’. Lámparas de ratán compradas en Tigre.Daniel Karp

Al ampliar la cocina, pudieron poner una isla central y los bajomesadas en forma de U. Es tanto el espacio que ofrecen que pusieron allí el lavarropas.

Mueble de cocina en melamina blanca y pino tea recuperada durante la obra, diseñado por el Estudio.
Mueble de cocina en melamina blanca y pino tea recuperada durante la obra, diseñado por el Estudio.Daniel Karp

Junto al comedor, aprovecharon un desnivel residual como espacio de guardado, equipado con estanterías a medida en chapa plegada pintada de blanco.

Daniel Karp

Completo

En lugar de hacer un toilette, durante la reforma decidieron que en la planta baja hubiera un baño completo, con ducha incluida.

Daniel Karp
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Mesada de hormigón alisado y mueble de petiribí macizo.
Mesada de hormigón alisado y mueble de petiribí macizo.Daniel Karp

Desde cero

Ubicada en un segundo piso por escalera, la vivienda hoy tiene dos plantas, ya que sus cinco metros de altura le daban lugar de sobra al nuevo entrepiso que aloja el sector privado.

El entrepiso fue construido con steel framing y perfiles de hierro. Como las barandas son leves, montaron redes de protección.
El entrepiso fue construido con steel framing y perfiles de hierro. Como las barandas son leves, montaron redes de protección.Daniel Karp

“Decidimos que el entrepiso no cubriera toda la superficie para conservar la espacialidad y la entrada de luz”, cuenta el arquitecto.

En la suite, la cama está en el centro, para poder circular a su alrededor. Ropa de cama (Arredo).
En la suite, la cama está en el centro, para poder circular a su alrededor. Ropa de cama (Arredo). Daniel Karp

Hicieron un muro exento en mampostería que en el extremo superior copia las curvas de la bovedilla. Con eso separaron la cabecera del vestidor, con espacio de guardado muy generoso.

Daniel Karp

Algunos sectores tenían cielos rasos de yeso que ocultaban el techo original, que tras la reforma quedó a la vista.

Daniel Karp

Una pasarela recorre el entrepiso y balconeaa los espacios sociales. El cerramiento de hierro con hojas plegables está inspirado en el ventanal de abajo.

Los pisos de la nueva planta alta son de hormigón alisado claro, que −junto con las paredes y el cielo raso blancos− potencian la luminosidad.
Los pisos de la nueva planta alta son de hormigón alisado claro, que −junto con las paredes y el cielo raso blancos− potencian la luminosidad.Daniel Karp