Revista Living

La casa de una artista floral en Escobar, un refugio donde conviven el arte, el color y la calma

Creadora de Blomster Flower, Belu Lozano ambientó su hogar con el mismo espíritu que guía su trabajo: la naturaleza y el arte se integran con equilibrio, dando forma a una casa luminosa, serena y profundamente personal

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El proyecto, a cargo del arquitecto Guido Piaggio, se concibió inicialmente como una inversión. Pero, a medida que avanzaba la obra, descubrieron que ese diseño moderno, eficiente y en diálogo con la naturaleza los representaba por completo.

Así fue cómo Belu Lozano, artista floral y creadora de Blomster Flower, encontró junto a su familia en esta casa de Escobar el escenario ideal para integrar su vida persona en un ambiente que le permite desplegar su creatividad. Una mezcla de alegría, sutileza y color que es fiel reflejo de su arte.

Las cortinas son de La Deco Privée (@la.deco.privee) y las obras de arte, de Fabián Burgos (@burgosbx). Los arreglos florales son de Blomster Flower (@blomsterflower), el proyecto personal de Belu
Las cortinas son de La Deco Privée (@la.deco.privee) y las obras de arte, de Fabián Burgos (@burgosbx). Los arreglos florales son de Blomster Flower (@blomsterflower), el proyecto personal de BeluGENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar

Una casa que vibra en colores

En el living, el sillón amarillo es protagonista. Almohadones, centro de mesa, jarrón y manta conjugan materiales nobles y tonos tierra (todos de @salazarcasa). Arreglo floral (@blomsterflower)
En el living, el sillón amarillo es protagonista. Almohadones, centro de mesa, jarrón y manta conjugan materiales nobles y tonos tierra (todos de @salazarcasa). Arreglo floral (@blomsterflower)GENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar
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El living es la síntesis del espíritu que domina toda la casa: un equilibrio entre energía y serenidad. El sillón amarillo marca el tono vital de este ambiente donde se combinan materiales nobles, texturas naturales y una paleta de tonos tierra.

Los arreglos florales, obra de la anfitriona, terminan de darle identidad a este espacio abierto que se integra al comedor y a la cocina, con vistas amplias hacia el jardín.

Junto con la interiorista Anahí Pereda, de Mola Arq, Belu buscó crear una armonía entre los espacios llenos de color y otros más neutros, donde la calma visual fuera protagonista. En la cocina y el comedor diario, el cemento alisado y la madera logran una combinación de textura y calidez que invita a quedarse.

Frascos, frutera de cerámica, cuenco de madera, cesteros, todo de Casa Clara (@casaclara_bsas). La obra es de Pared (@pared.art)
Frascos, frutera de cerámica, cuenco de madera, cesteros, todo de Casa Clara (@casaclara_bsas). La obra es de Pared (@pared.art)GENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar
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Una gran mesada integrada al comedor, concentra el ritual de la comida compartida. Con pocos accesorios y superficies limpias, el resultado es un espacio funcional, acogedor y con un aire natural gracias a los detalles en rafia, cerámica y madera.

Flores y luz natural le aportan a los ambientes su energía vital
Flores y luz natural le aportan a los ambientes su energía vitalGENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar

Arte en cada rincón

El color, los contrastes y las obras de arte transformaron esta casa en una extensión del mundo interior de sus habitantes. “Venimos de una casa en Pacheco, más monocroma, con mucho negro, gris y blanco. En esta etapa sentí que el color debía ser protagonista”, cuenta Belu. Así, en el living conviven un sillón ocre, una pared azul petróleo y arreglos florales que cambian con las estaciones.

En cada rincón aparece una manifestación artística: una pintura de Fabián Burgos, una obra de Pared o un arreglo floral improvisado. “Desde chica me apasiona el arte, y me gusta pensar que cada espacio genera una experiencia distinta para quien lo habita o lo visita”, dice.

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Espacios que respiran calma

El dormitorio principal fue el último ambiente en resolverse y también el más introspectivo. La decisión de no incluir televisor fue parte de una búsqueda deliberada: lograr un espacio de descanso pleno. Las cortinas filtran la luz de manera suave y la obra de arte en tonos monocromos marca el centro visual.

El dormitorio principal invita a la calma: Manta de telar en lana de oveja y almohadones rectangulares con pompones de Casa Clara (@casaclara_bsas). Obra de arte de Pared (@pared.art), lámparas de Salazar Casa (@salazarcasa
El dormitorio principal invita a la calma: Manta de telar en lana de oveja y almohadones rectangulares con pompones de Casa Clara (@casaclara_bsas). Obra de arte de Pared (@pared.art), lámparas de Salazar Casa (@salazarcasaGENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar

El detalle que lo vuelve único es la estructura de madera en kiri, que integra el respaldo y las mesas de luz en una sola pieza continua, ampliando visualmente el ambiente. Los textiles, todos de Casa Clara (@casaclara_bsas), aportan textura y calidez. “Compartimos con Juan la pasión por el arte, y quisimos que también estuviera presente en este espacio más íntimo”, dice Belu.

Una obra de Mercedes Costal refuerza la idea de naturaleza integrada
Una obra de Mercedes Costal refuerza la idea de naturaleza integradaGENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar
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En el baño principal, el arte vuelve a aparecer como hilo conductor: un mural inspirado en un bosque, obra de Mercedes Costal, transforma la experiencia diaria en un pequeño viaje sensorial.

El taller: un espacio para crear

Entre las flores, los colores y las texturas, el atelier floral es el corazón creativo de Belu. Allí pasa gran parte de sus días enseñando técnicas de arte floral, creando tocados, ramos y arreglos para eventos o producciones. “Era fundamental contar con un espacio propio para potenciar mi creatividad. La interiorista entendió exactamente lo que quería transmitir y lo llevó a otro nivel”, cuenta.

El taller de Belu, desde donde hace las creaciones florales para su emprendimiento
El taller de Belu, desde donde hace las creaciones florales para su emprendimientoGENTILEZA OHLALÁ!/ Cecilia Longar

Baños de luz natural, paredes blancas y una gran mesa de trabajo son el escenario donde las flores despliegan su energía. En este taller, el arte se comparte: hay aromas, matices y una sensación de vida que impregna cada rincón.

Agradecemos a OHLALÁ! su colaboración en esta nota.